“Mataron al amor de su vida”

“Mataron al amor de su vida”
Sorprendido por tres ladrones que tocaron el timbre de su vivienda del barrio Nueva Pompeya vestidos de policías, Rafael González (82) murió tras recibir un balazo en las costillas. Su mujer (78) presenció el crimen y su hija avisó: “no pararé hasta encontrarlos”. Les robaron $700. ¿Qué dice la bonaerense?
En el barrio Nueva Pompeya la indignación es total, conmocionados por el reciente crimen, los vecinos y familiares de Rafael González reclamaron por mayor seguridad y presencia policial en una zona que consideran “liberada” y donde, dijeron, “robaron a todas las personas”.

“Lo encontré muerto, lleno de sangre, tirado en el piso”, relató Viviana, la hija de Rafael, envuelta en un profundo dolor. Según contó, este hecho no fue aislado, ya que en el último mes y medio sufrieron cuatro intentos de asalto en la casa de sus padres.

El último de esos episodios tuvo lugar el domingo 21 de Julio. En esa oportunidad González y su mujer volvían de almorzar y notaron que habían entrado unos delincuentes por el garaje. Rafael, quien solía portar arma, sacó su pistola y disparó al aire para advertir a los ladrones, quienes optaron por huir. Al día siguiente, el matrimonio realizó la denuncia del hecho.

“El martes mi papá me contó que la policía científica lo llamó, que le dijeron que iban a ir a la casa a realizar unas pericias”, dijo la hija de Rafeal. Estos comentarios refuerzan la hipótesis de que no fue un hecho aislado que aparecieran tres personas vestidas de policías en la puerta de la casa de su padre.

El jefe de la Policía Departamental, Comisario Mayor Eduardo Quintela, dijo sin embargo que solo uno de los tres asaltantes se encontraba con indumentaria “similar” a la de la policía. Explicó que González recibió el impacto de bala a la altura del intercostal izquierdo y que también sufrió un golpe “no muy grave” en la cabeza.

La fiscal Andrea Gómez confirmó este jueves que González “después de recibir un fuerte golpe en la cabeza fue fusilado”.

Quintela confirmó que los delincuentes les exigieron a las víctimas una “importante suma de dinero, la cual no existía en la casa” e informó que todo el equipo dedicado a esclarecer los homicidios está abocado al caso, el cual se encuentra en “plena etapa de investigación”.

Los familiares de González dijeron que en el barrio Nueva Pompeya “nadie está tranquilo ni seguro” y que “la policía también corre riesgo de morir solo por usar uniforme”.

“Esto es zona liberada, en estas cuadras ya nos robaron a todos”, dijo un vecino de la víctima y agregó que en el barrio “hay venta de droga y aguantaderos”. “Jamás vi pasar un patrullero por la puerta de mi casa”, agregó el hombre.

Nicolás, un remisero de 57 años que vive a 50 metros de la casa de González, contó que “en el barrio hay muchos robos en la calle y entraderas” y que por eso se ve obligado a dar muchas vueltas antes de guardar el auto en su casa.

Una vecina que llevaba de la mano a su hija que había salido del colegió, explicó que “es todo muy inseguro, uno no puede salir cuando oscurece a la calle” y remarcó que lo hace falta son “cámaras de seguridad”.

Una mujer incluso prefirió no hablar del funcionamiento de la policía porque “uno denuncia y en vez de obtener más seguridad sucede lo contrario”.

“Me lo mataron y dejaron a mi madre está destrozada. Mataron al amor de su vida, estaban casados hace más de 50 años”, expresó Viviana sobre el estado de su madre, en estado de shock tras haber presenciado el asesinato de su esposo.

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