El cuerpo fue encontrado a las 6 de la mañana de ayer con una herida de bala en el parietal izquierdo. Se trata del joven enfermero Pablo Javier Canteros, quien residía en esta ciudad, desde hace unos 4 meses y trabajaba en una clínica psiquiátrica. La policía intentaba dar con sus familiares en Punta Alta en la provincia de Buenos Aires.
A partir de allí comenzó el trabajo de la Brigada de Investigaciones y se pudo establecer que el fallecido era Pablo Javier Canteros (31), un joven enfermero que hacía unos 4 meses se encontraba en esta ciudad y que trabajaba en la Clínica Psiquiátrica Anastrofe que se encuentra ubicada en el barrio Standard Norte de Km. 8. Se supo que el cuerpo presentaba un impacto de bala en la cabeza en la zona del parietal izquierdo y con claras evidencias de que el arma fue apoyada en la cabeza al momento de ser disparada. La bala quedó alojada en la cabeza de la víctima y le provocó la muerte en forma inmediata. En el lugar se presentó la fiscal general Liliana Ferrari que ordenó el levantamiento del cuerpo y su traslado a la morgue para una posterior autopsia.
Había estado con amigos
Los primeros testimonios recabados en el lugar, les permitieron a los uniformados establecer que en la madrugada anterior, Canteros había estado en el departamento de unos amigos, ubicado muy cerca de allí a unos escasos 50 mts. Allí habría compartido unas cervezas con sus amigos y alrededor de las 4:30 habría salido con rumbo a su domicilio en inmediaciones de Sarmiento y Alsina, donde vivía solo.
No se sabe más nada de lo que le ocurrió, pero lo cierto es que la policía encontró muy cerca del cuerpo, el ciclomotor Yamaha en el que se desplazaba Canteros. También estaba junto al cuerpo una mochila que contenía efectos personales y elementos de enfermería. Llamó la atención de los investigadores que Canteros aun tenía en su poder la billetera con algo de dinero, su celular y efectos personales, por lo que a simple vista no habría sido el robo el móvil del crimen, aunque los investigadores no descartan por el momento, ninguna hipótesis. Otro hecho que les resultó extraño a los investigadores es que el casco de la víctima fue encontrado a una cuadra hacia el este del lugar.
Estaba a punto de ingresar a trabajar en un céntrico sanatorio
En la jornada de ayer, el personal de la Brigada se encontraba recabando datos entre los vecinos, que dijeron haber escuchado el disparo, y entre los amigos a fin de lograr establecer la identidad del homicida. Por otro lado desde la Seccional Primera la policía intentaba dar con los familiares de Canteros, todos residentes en Punta Alta en la provincia de Buenos Aires, a fin de comunicarles la nefasta noticia.
Extraoficialmente se supo que el día anterior (el martes) Canteros había sido convocado para trabajar en un céntrico sanatorio local, por lo que se disponía a ampliar sus horizontes en materia laboral.

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