Matan a un comisario y a un empleado judicial en allanamiento

Matan a un comisario y a un empleado judicial en allanamiento
El jefe de la División Seguridad Personal y el prosecretario de la fiscalía VIª fueron asesinados por un hombre que impedía un allanamiento, quién luego se disparó y se suicidó.

Lo que tenía que ser el cumplimiento de una orden judicial se transformó en un lamentable suceso dentro de la historia policial de Tucumán.

Personal de Seguridad Personal de la Brigada de Investigaciones de la Policía de Tucumán, encabezada por su titular, el Comisario Víctor Barraza, en compañía del pro secretario de la Fiscalía de Instrucción Penal de la VIª Nominación, Manuel Gerardo Uro, llegaron a un domicilio de Crisóstomo Álvarez al 2487 de la Capital tucumana con una orden de allanamiento ante una denuncia por abuso sexual con acceso carnal efectuada por una empleada doméstica en contra de Daniel Sirnio.

Cerca de las 19.00, cuando el personal policial y judicial, llegaron al lugar e intentaron ingresar al domicilio de Sirnio.

Este habría dejado ingresar solamente a Barraza y a Uro a la vivienda, y luego de unos minutos se escucharon, desde el interior de la vivienda, disparos de armas de fuego.

Al ingresar el personal policial que acompañaba a Barraza, se encontraron con un cuadro aterrador. Tanto Barraza como Sirnio yacían en el suelo sin vida, mientras que el prosecretario de la Fiscalía VIª presentaba un disparo pero se encontraba con vida.

Uro fue trasladado de forma urgente al Hospital Ángel C. Padilla, pero, de acuerdo a las informaciones suministradas por los informante, habría ingresado sin vida.

La noticias corrió rápidamente especialmente entre las filas policiales, quienes no salían del asombro por la violencia que se esgrimió en el lugar por parte de Sirnio, al tiempo que trascendía que era un hombre de extremada violencia y contaba con otras denuncias por amenazas.

Por otra parte la noticia produjo hondo pesar en la fiscalía que conduce la doctora Adriana Reinoso Cuello, dada la calidad personal y profesional de su colaborador. Lo mismo que en todo el ambiente judicial.

En el lugar se hicieron presentes el Secretario de Seguridad de la Provincia de Tucumán, Paul Hoffer, el Jefe de la Policía, Jorge Racedo y el Fiscal de Instrucción Penal de Turno que trabajaron en el lugar.

Trascendió que en la vivienda, Sirnio se encontraba junto a su abogada defensora, Silvana Sánchez Tardán, quién habría sufrido una crisis nerviosa, y posteriormente quedó detenida.

Sirnio era hijo del ex inspector general de la Policía provincia, Juan Sirnio, mencionado en numerosos testimonios en causas de Derechos Humanos como miembro de una "patota" que secuestraba y torturaba detenidos-desaparecidos.

Comentá la nota