Mastrorilli: “En Junín faltan fiscales”

Mastrorilli: “En Junín faltan fiscales”
El martes hizo un año y medio que el mercedino Juan Manuel Mastrorilli asumió como fiscal general del Departamento Judicial de Junín. Tiempo prudencial para efectuar balances, dar a conocer propuestas, proyectar desafíos y hasta ensayar alguna autocrítica de la gestión.
Desde ya hay que anticipar que en este mano a mano del funcionario máximo del Ministerio Público juninense con La Verdad estarán todos esos ingredientes, menos el último. “No me reprocho nada” , fue la escueta respuesta del entrevistado en medio del balance de su actuación como máximo referente de las investigaciones por causas delictivas.

Sí admitió que le preocupa optimizar los recursos para el esclarecimiento de casos y que para ello debería contar con más fiscales, secretarios e instructores. “Con la cantidad actual -nueve- cada fiscal tiene más causas, hay que distribuir mayor cantidad de trabajo en pocas personas”, apuntó.

- ¿Qué saldo le queda de la reforma implementada en el trabajo de las fiscalías, con la rotación semanal de cargos y el hecho de que todos cubran tanto los casos de la esfera criminal como correccional?

- Ahí está el punto más interesante si uno tiene que hacer un balance, que es el cambio efectuado en marzo de 2009 en la estructura de las fiscalías, con el nuevo rol de los fiscales de hacer la instrucción y llevar sus propias causas a juicio. Esto ha redundado en una optimización de los recursos humanos y materiales en procura de lograr mejores resultados en la investigación y en los juicios. Yo creo que la reforma ha sido eficiente, los fiscales también sienten que el sistema se ajusta a una mejora en la calidad del trabajo.

- La falta de recursos es uno de los grandes temas del que siempre se lamentan en el ámbito judicial. ¿La efectividad de la reforma realizada en las fiscalías sirvió para suplir esas carencias?

- Hay un déficit de fiscales. No ha nombramientos nuevos desde la sanción de la nueva ley, como sí ha sucedido en otros departamentos judiciales. Las estadísticas delictuales han crecido en muchos lugares y aquí se nota una meseta en ese sentido, no existe un aumento de causas por lo menos importante, pero sí hay un déficit que ya viene de arrastre en cuanto a funcionarios fiscales, secretarios, instructores.

Con esto, cada fiscal tiene más causas, hay que distribuir mayor cantidad de trabajo en pocas personas. Esto no hace mella en las investigaciones, porque cada fiscal sabe lo que tiene que hacer, multiplicará sus horas laborales cuando lo tenga que hacer. Sobre cuántos hacen falta, mi estimación podría ser caprichosa pero con uno o dos fiscales más estaríamos mejor dotados.

- ¿Existe algún hecho sin esclarecer o que se encuentre en etapa de investigación y lo preocupe de manera especial?

- Todos y ninguno en particular.

- ¿Por qué no se puede desterrar de la gente el pensamiento de que la delincuencia se ampara en la mano blanda de la Justicia? El típico comentario: “Los ladrones entran por una puerta y sale por la otra”.

- Hay un montón de explicaciones a eso. Yo creo que cualquier causa en la que se profundice un poco el porqué de la llegada a esa situación se van a encontrar fundamentos por los cuales los magistrados tomaron esa decisión. Pasa que hay un reclamo social que no entiende esas resoluciones de los jueces, dictadas conforme a la ley, o sea que hay un argumento detrás de esto. Detrás de esa famosa puerta giratoria de la que tanto se habla tiene un basamento legal. Yo no estoy siempre del lado de las disposiciones judiciales, se hace una evaluación y si pensamos que algo está mal o tenemos una postura distinta.

- ¿Incluiría modificaciones en el sistema de prisiones preventivas y medidas cautelares?

- No. He visto un montón de reformas y de todos los vaivenes que se han producido, con la clasificación por ejemplo de delitos excarcelables o no o de las medidas de coerción o no, siempre la decisión última la tiene el juez y la decisión de recurrir es de nosotros. Pero no he visto que los cambios hayan injerido de manera específica.

- Muchas causas se truncan, quedan en la nada o sin resolver por falta de pruebas. ¿Falla de la Policía o la Justicia?

- Cada caso tiene su complejidad probatoria, ninguno es similar a otro como para establecer dónde esta la falla o porqué un tribunal entiende que no hay pruebas suficientes para condenar. Por eso existen los recursos de casación y las instancias superiores, muchas veces porque hay opiniones distintas entre magistrados y fiscales y cada parte intenta hacerla valer.

- ¿Se reprocha algo de este año y medio de trabajo en Junín?

- No me reprocho nada, sigo pensando que hay un montón de cosas por hacer y las vamos a hacer.

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