Su función como representante de Holanda finalizaba este domingo. Y hasta surgieron dudas sobre la continuidad del consulado. Distintos sectores de la colectividad y entidades pidieron por su permanencia
El Colegio Holandés, la Cooperativa Alfa, la Iglesia Reformada y otros sectores de la colectividad holandesa se había movilizado mediante el envío de cartas a la Embajada, para pedir que Van Mastrigt continúe ejerciendo esta actividad que desarrolla en forma honoraria. La diplomática recibió también mensajes de apoyo de holandeses que fueron recibidos por ella en Tres Arroyos.
Se trata de la segunda renovación en el cargo. "Generalmente a los 70 años se culmina la labor", explicó ayer en un diálogo con este diario. Con la extensión hasta 2018, sumará 41 años de servicio; "podré desempeñarme hasta los 78 años. Ya entonces sí será el retiro".
Holanda cuenta con unos 340 cónsules en el mundo. La posibilidad que se interrumpieran las actividades de la sede en Tres Arroyos obedeció a motivos económicos. Y la experiencia demuestra que en las medidas de ajuste, los efectos suelen llegar también a ámbitos donde no hay razones para efectuar cambios. El anhelo de descendientes de holandeses y otros vecinos con conocimiento de la importancia del consulado, contribuyó en que Van Mastrigt cuente con un aval que refleja el alcance de su gestión. Así lo percibieron también las autoridades holandesas.
Desde 1977
Van Mastrigt fue nombrada vicecónsul de los Países Bajos en marzo de 1997, en reemplazo de Gerardo Kraan.
La apertura de esta sede diplomática se produjo con posterioridad a la visita del príncipe Bernardo, quien llegó a Tres Arroyos en abril de 1951. El primero en asumir la responsabilidad fue Juan Verkuyl, sucedido por Kraan.
En 1998 se elevó el rango de su función a cónsul. Seis años antes, en 1992, había recibido la condecoración como Rider Oranje Nassau (Caballero en la Orden de Oranje Nassau), un importante reconocimiento.
Un momento inolvidable, una oportunidad única, tuvo lugar el 31 de marzo de 2006 cuando se produjo la visita a nuestra ciudad de la reina Beatriz, el príncipe Máximo Alejandro y Máxima Zorreguieta.
Forma parte del Comité de Fiestas que organizará el encuentro para observar desde la capital federal y en directo, la coronación de Máxima como reina, el 30 de abril próximo. Por este motivo, viaja en forma reiterada a la capital federal. Esta actividad se llevará a cabo en el Hipódromo de Palermo y por la noche, en otro salón, la Sociedad Holandesa concretará una fiesta. Otro acontecimiento histórico para los inmigrantes y sus descendientes, así como para toda la Argentina que verá a una de sus habitantes asumir como reina debido a la abdicación de Beatriz.

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