"Las mascotas hoy son un integrante más de la familia"

"Las mascotas hoy son un integrante más de la familia"
El Día del animal se instituyó en 1908 por inspiración de Clemente Onelli, entonces director del Jardín Zoológico, y de Albarracín, presidente de la Asociación Protectora de Animales. Ese año se hizo el acto oficial en el Jardín Zoológico, el 2 de abril.
El 29 de abril de 1926 fallece el doctor Ignacio Lucas Albarracín, que promocionó la sanción de la Ley Nº 2786, de Protección de Animales -promulgada el 25 de junio de 1891-, que establece la obligatoriedad de brindar protección a los animales, de manera de impedir su maltrato y su caza.

En diálogo con la veterinaria María Iturburu, señaló que "cuando me recibí, en un primer momento trabajé en San Juan, después conseguí trabajo en Mendoza, donde estuve dos años. Ahí tuve que definir qué hacer, dónde radicarme. En ese momento vivía mi hermano y me llamó para abrir una veterinaria en sociedad; me decidí y gracias a Dios acá estoy, desde hace casi 19 años".

En lo que hace a su especialización, aclaró que "siempre me dediqué a pequeños animales, sólo en mi etapa en Mendoza cubría un poco más, porque allá se hace también lo que es chacra, pero tampoco nada en especial. Básicamente me he dedicado a perros, gatos y alguna otra mascota como puede ser un loro por ejemplo".

En torno a la relación que se instala entre médico y paciente, indicó, a modo de anécdota, que "a veces me río porque la veterinaria se llama El Molino, pero la gente le dice a sus mascotas vamos a lo de María y como ellos reconocen palabras, algunos se ponen muy contentos y otros se esconden".

Señaló también que hoy el veterinario es parte de la organización familiar, ya que "las mascotas, principalmente en los últimos quince años, han pasado a incorporarse dentro de la casa, esa es la gran diferencia. Siempre hubo mascotas pero antes estaban puertas afuera de la casa. Hoy son parte de toda la vida familiar y ahí existe una comunión con ese animal, el cual se lo mima. Siempre les digo a los dueños de mis pacientes que es un hábito y que la libreta sanitaria tiene que ir o junto con la de los chicos o en la guantera del auto".

Elección cotidiana

Sobre su profesión, Iturburu sostuvo que "volvería a elegir esta profesión. "Es muy difícil a los 18 años decidir lo que uno va a ser el resto de su vida, porque es una elección y para mí sigue siendo igual de gratificante".

Por último, dijo que "cada paciente que llega pasa a ser parte de la vida, uno conoce sus dueños, sus hábitos, no sólo cuida su salud y su bienestar. Por eso también las pérdidas son duelos, cuando se pierde una mascota se produce un agujero en el corazón".

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