El masajista oriundo de Caleta Olivia que tiene cuatro causas por abuso sexual y robo en Comodoro Rivadavia continuará preso hasta ser juzgado. Así se resolvió ayer en la audiencia de revisión de medida de coerción. Se trata del Miguel Angel Aparicio, a quien el mes pasado le elevaron a juicio dos de los casos en los que está acusado. De ser hallado culpable podría pasar hasta 14 años en la cárcel.
En ese contexto la parte acusadora solicitó que se confirme el mantenimiento de la medida de coerción, indicándose que los peligros procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación que oportunamente motivaron la aplicación de la prisión preventiva, no se modificaron a esta altura del proceso.
En tal sentido se agregó que las dos causas que fueron elevadas a juicio se trata de hechos graves que fueron unificados en sendos expedientes en los que se califican los casos como abuso sexual con acceso carnal en concurso real -dos hechos-, en concurso real con robo agravado por el uso de arma de utilería.
A su turno la defensa reclamó una morigeración de la prisión preventiva y también lo hizo el propio imputado, oportunidad en la que se refirió a los pactos internacionales de raigambre constitucional. Ello, en reclamo de derechos que considera legítimos.
No obstante, tras escuchar a las partes el magistrado rechazó la aplicación de morigeración alguna y haciendo lugar al pedido de la fiscalía confirmó el mantenimiento de la prisión preventiva hasta tanto se realice el debate oral en su contra.
LAS VICTIMAS
Al respecto, se puede decir que una de esas víctimas es una trabajadora sexual que fue abordada en la zona roja de avenida Alsina. Allí, acordó con el masajista una tarifa de 150 pesos, tras lo cual subió al Chevrolet Corsa en el que se movilizaba el acusado.
Aparicio tomó por Alvear hasta llegar al Camino del Centenario y luego se desvió hacia un descampado, donde la accedió carnalmente vía oral, vaginal y anal, amenazándola con un arma de fuego. Finalmente le robó la cartera con los 700 pesos que tenía la víctima.
El otro hecho ocurrió en zona norte. En este caso la víctima directamente fue amenazada con un arma de fuego para que subiera al utilitario que conducía el acusado. Ello ocurrió en Ciudadela y desde allí la condujo con destino a Diadema. La violó en el camino.
En ambos casos, Aparicio fue sometido a ruedas de reconocimiento de personas y en todas fue identificado por las mujeres ultrajadas. Esa prueba se sumó en su contra junto a la evidencia científica que recopiló la Fiscalía.
Se debe tener presente que todavía hay otras dos causas en las que está siendo investigado y que cuentan con importantes avances.
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