La legisladora del Frente Grande presentó un proyecto instando a Neuquén a que adhiera al relevamiento jurídico y catastral de las comunidades indígenas, que comanda desde Nación el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Es una de las raíces del actual conflicto.
Precisamente, la legisladora expresó su "preocupación" ante la violencia registrada en el paraje de Quillen, y sostiene que "que se habrían evitado (esas situaciones) de haberse intervenido oportunamente asumiendo las responsabilidades y compromisos que las instituciones de la provincia no pueden soslayar".
Tal como informa Martínez en su proyecto, la ley 26160 dispone la emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras que "tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias del país", y ordena la suspensión de cualquier proceso que tienda al desalojo de comunidades indígenas por el término de cuatro años.
Pero lo polémico del asunto, es que la misma Ley ordena al INAI realizar un relevamiento "técnico, jurídico y catastral de todas las Comunidades Indígenas existentes en el país cuya personería se encuentre inscripta en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas u organismo provincial competente o de aquellas preexistentes".
El punto que al gobierno provincial le preocupa, es que este relevamiento sería liderado por referentes del gobierno nacional y de las organizaciones mapuches, y la provincia podría perder "soberanía" en lo que ha sido su política de regularización de tierras a lo largo de su historia.
Sin embargo, la diputada Martínez sostiene que "estas situaciones conflictivas podrían comenzar a solucionarse mediante la puesta en marcha del proceso de relevamiento dispuesto por ley", y critica el hecho de que "la provincia ha expresado diferencias con los referentes del INAI y decidió no acompañar el proceso con las implicancias políticas e institucionales que ello tiene".

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