El titular de Transporte explicó por qué hubo y, todavía persisten, inconvenientes para cargar la tarjeta. La comisión de Obras Públicas e Infraestructura se reunió con el secretario de Vías y Medios de Transporte.
En el 2005 se elaboró un contrato entre el Estado y Siemens, la cual subcontrató a Prepagos SA. El año pasado decidieron rescindir esa relación contractual con Prepagos SA, por razones que desde el Gobierno desconocen, ya que "el Estado no es parte en la relación jurídica", explicó Martínez Palau, y agregó: "Por ello no tenemos responsabilidad contractual con Prepagos SA", aunque sí sobre la continuidad del servicio sin interrupciones.
El funcionario reconoció que "hubo un período de resentimiento en los primeros días en el servicio", y que esto fue motivado por la incertidumbre de los proveedores sobre cuál era el encargado de comercializar. Recalcó Palau que algo se pudo ver, ya que "se vendió un saldo menor del que se vende normalmente" y agregó que "el servicio se reguló y ha mejorado en distintos aspectos".
En el mismo sentido, Palau explicó que se han sumado 21 puntos de venta a los ya existentes y se espera llegar a 30 en una primera etapa. Luego, se tiene por objetivo lograr 150 más de manera gradual, fruto del convenio con la empresa Siemens.
Ante las consultas realizadas por los legisladores, el funcionario manifestó que son habituales algunos inconvenientes que ya existían con la anterior empresa proveedora, y que hoy está a cargo de Logística y Distribución, una empresa subcontratista de Siemens. Del mismo modo, se espera que puedan tener solución estos problemas. Entre los inconvenientes que se detallaron con relación a la recarga de la tarjeta Red Bus se citaron los lugares que cierran en horario nocturno y otros que los fines de semana no atienden.
"Esto se está trabajando", explicó el funcionario, a través de aumentar los puntos de venta; implementar la recarga por celular, que está en etapa de prueba con la gente de Nevada; la posibilidad de tarjetas descartables y de adquirir tótems o cajeros automáticos que expidan tarjetas. "Estas son soluciones que estamos tratando de complementar al incremento de puntos de ventas", manifestó Martínez Palau.
"Respecto de los puntos de venta, los hemos inspeccionados y funcionan bien, puede haber temas puntuales, y entendemos que los hay, por eso estamos acá, para ver cuáles son esos problemas y afrontarlos", detalló Martínez Palau.
En cuanto a la modificación de la línea de transporte, explicó el funcionario que el primer paso que han realizado es el trasbordo para luego colocar algunos recorridos troncales, lo cual es parte de un estudio integral que se está haciendo y que tendrá impacto en recorridos de todas las líneas y paradas.
Y agregó: "El centro de Mendoza no da más, si no empezamos a tomar medidas más de fondo", con relación a colocación de paradas cada tres o cuatro cuadras.
Por último, indicó el secretario de Transporte que se está trabajando en las denominadas paradas inteligentes, que van a permitir en puntos neurálgicos de cada departamento que el usuario vea en una pantalla Led cuando viene el próximo colectivo, como así también que los pasajeros, a través de un mensaje de texto, puedan consultar cuando viene su próximo micro.
Finalmente, Martínez Palau afirmó que van colocar en los colectivos GPRS, para tenerlos a todos online y terminar con "los problemas del robo de frecuencia", es decir, cuando el usuario dice que no pasó y el empresario que sí. "Vamos a controlar cada paso", expresó el funcionario.
Estuvieron presentes en la reunión los diputados Roberto Infante (UCR), Rómulo Leonardi (PD), Luis Francisco y Claudio Díaz, por el PJ, respectivamente, y el titular de la comisión, Cristian González (PJ).
Comentá la nota