La estafa que recibió el club con la venta de entradas desencadenó en el caos salarial. El club perdió mucho dinero y no pudo afrontar las deudas inmediatas.
Socios y planteles de jugadores no han podido realizar sus tareas normales y están a la espera de una solución para volver a la actividad.
Los trabajadores reclaman dos meses de sueldo atrasado y un año de obra social impaga.
"Nos deben dos meses de sueldo y no podemos hacer uso de la obra social, no nos entregan ropa de trabajo, no tenemos ART. Los empleados quieren mucho al club, tienen la camiseta puesta pero no pueden vivir con eso. El paro seguirá por tiempo indeterminado hasta que nos traigan el dinero. El complejo y el estadio están cerrados, no puede entrar nadie", aclaró el delegado gremial Rubén Villarroel.
El grupo de jugadores que dirige Carlos Roldán tenía pensado trabajar por la mañana y debieron postergar la práctica para la tarde.
Al mediodía, César Atim (presidente de la comisión de apoyo) intentó negociar con los implicados para saldar parte de la deuda pero no hubo acuerdo.
"Nos ofrecieron la venta de algunas entradas para el próximo partido como local pero es muy complicado y se iba a prestar para mal interpretar las cosas. Le pedimos disculpas a los socios", consideró Villarroel por la tarde.
En tanto, los jugadores y el cuerpo técnico se trasladaron al complejo deportivo de Tucumán Lawn Tenis para la sesión pero los futbolistas no se sentían con el ánimo correspondiente y suspendieron definitivamente la práctica.
El plantel se reunió con Roldán y plantearon la problemática. El DT entendió la situación y no se opuso a lo decidido, más allá del fastidio.
Al cierre de esta edición, Gustavo Rea (Vicepresidente del club) y Atim, estaban reunidos para ver si podían encontrar alguna solución al problema que convirtió en un caos a la institución de La Ciudadela en la jornada de ayer.
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