Le dan prisión perpetua al hallarlo culpable del homicidio de María Medina en 2012 El tribunal, presidido por Roldán Vázquez, consideró que el hombre de 35 años asesinó a su pareja con ensañamiento y alevosía
“María, mi amor, acá estoy para vos, ahora voy a hacer un libro con tus poesías”. El compromiso fue asumido por Rut Tomatis luego de escuchar que Armando Martín (35) deberá cumplir la máxima pena por el homicidio de su hija, María Medina(32). La sentencia fue resuelta por unanimidad de los juecesPedro Roldán Vázquez, María Elisa Molina y Juana Juárez.
Tanto el fiscal de Cámara Carlos Sale como el abogado querellante Carlos Mayer habían coincidido durante sus alegatos en calificar al imputado como psicópata y manipulador. También habían solicitado la misma pena: prisión perpetua por el delito de homicidio agravado por ensañamiento y alevosía.
“La sentencia deberá estar a la luz de las obligaciones internacionales dirigidas a prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer”, pidió el fiscal de Cámara. Según su exposición, “durante el juicio no ha quedado la más mínima duda de que Martín sometió a Medina a una brutal golpiza y, mientras la víctima seguía con vida, la roció con un líquido combustible y le prendió fuego, causándole un dolor cruel e innecesario”. Sale, en ese sentido, sostuvo que el hecho ocurrido el 11 de abril de 2012 debía ser tratado desde la perspectiva de la violencia de género.
De igual manera se pronunció el abogado querellante. “Es un caso extremo de violencia de género, estamos ante la presencia de un ser peligroso, depravado moral, antisocial y sin límites”, argumentó Mayer. Luego solicitó la máxima pena para el imputado y su traslado inmediato al pabellón de máxima seguridad del penal de Villa Urquiza.
“Emoción violenta”
El abogado defensor Sebastián Herrera Prieto, por su parte, intentó reducir la pena bajo el argumento de que Martín había consumido tranquilizantes y actuado bajo emoción violenta. “Prueben que mi cliente es manipulador y golpeador”, desafió al tribunal. E insistió en que no existieron los agravantes de alevosía ni ensañamiento. “Somos conscientes de que él ha estado ahí (en la casa de Corrientes al 3.200, donde ocurrió el hecho), no vamos a pedir la absolución, pero tampoco los calificantes de los que se está hablando acá”, agregó el letrado.
Herrera Prieto solicitó cinco años de condena para su defendido, al considerar el atenuante de emoción violenta, o un máximo de ocho años por el delito de homicidio simple “por obrar en estado de inconsciencia producto del consumo de pastillas”. Pero ninguno de esos pedidos prosperó y Martín regresó al penal.
Al final del juicio, el abogado querellante celebró la sentencia. “Este es un caso emblemático en cuanto a violencia de género y el tribunal actuó con total imparcialidad”, consideró Mayer. Respecto a Martín, quien era novio de su víctima al momento del crimen, señaló: “actuó con frialdad, sin ningún tipo de respeto por la vida ni arrepentimiento, es un psicópata manipulador”.
Nerviosa por haber reconstruido una y otra vez el asesinato de su hija, la mamá de María también se mostró conforme con el fallo. “Tengo una gran tristeza, pero con la sensación de que se hizo justicia. La Justicia tardó en escucharme, pero llegó”, afirmó. Y finalizó con los ojos llenos de lágrimas: “la sensación que voy a tener siempre es que no pude salvar a mi hija”.
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