El partido en el Hilario Sánchez finalizó 1 a 1, marcado Diego García para el local y Fabían Muñoz puso cifras definitivas a un partido que se puso caliente en las tribunas.
La vocación de salir a ganar es indiscutible en el equipo de Gabriel Perrone, pero sin embargo hay un karma que no pueden superar sus jugadores: cerrar partidos, abrocharlos como se dice en el barrio. Luchó todo el primer tiempo y el sacrificio fue pagado recién a segundos de finalizar esos 45 minutos iniciales. Con una pelota en profundidad, y ante la salida del aquero leproso Guzmán, Diego García abrió el marcador y con él se encendieron las esperanzas.
Era de esperar que desde el vestuario, San Martín saliera con herramientas para cuidar lo poco que había logrado pero que era muy valioso. Sin embargo no fue así. El Verdinegro salió dubitativo, olvidándose de la movilidad de Jorge Luna y la profundidad por el lateral del Gurí. Osorio, fuertemente marcado, no tuvo chances de quedar nunca mano a mano con Guzmán.
Y en una jugada rápida, de esas de pasto mojado, la defensa local saca una pelota de su área, que volvió velozmente para que, en un pase profundo, Muñoz quede solo frente a Ardente y la toque suave al segundo palo.
Lo que vendría después sería un suplicio para los ojos del espectador. Maltrato por aquí, jugadas vacías por allá. Ni San Martín ni Newell's supieron capitalizar los errores del adversario, que a esta altura del partido eran varios.
Y apareció otro karma, esta vez el de Perrone: los cambios. El DT sacó a Luna y puso al Bebu Velázquez, sacó a Alarcón y puso a Canuto y sacó a Osorio y puso a Penco. Ninguno de los tres cambios le dieron otra perspectiva al equipo. Lo que logró con el tercer cambio, el de los delanteros, fue hacer enojar al público que reprobó su decisión con silbidos. Todos querían más delanteros y no cambios de nombre en la misma posición.
El empate sembró más dudas que antes de comenzar el partido. El once titular viene siendo el mismo que hace varias fechas, pero se notó que cuando cambió fichas el andamiaje no se diferenció, por eso mantiene los mismo nombres Perrone dentro del campo de juego. Se viene Vélez, se viene otro equipo que sabe jugar a cosas serias, una actitud que por acá por el Pueblo Viejo tienen que empezar a entender.
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