Las 8 personas que se presentaron el 20 de agosto pasado a hacerse los hisopazos, ya fueron notificadas para que se vuelvan a presentar.
La información brindada por las fuentes señalaron que las partes ya fueron notificadas, y que el martes, a partir de las 9, deberán presentarse en fiscalía para los cotejos del ADN.
Estas pericias corresponden al pedido efectuado por el fiscal de la causa, Angel Quidiello, para que se realicen muestreos de ADN en un grupo de 8 personas, del que cree puede estar el autor del crimen de Colo, ocurrido el 16 de agosto del año pasado en el pelotero “Abracadabra”.
La fuente consultada señaló que son todos hombres, entre ellos Guillermo y Oscar del Fueyo.
No es la primera vez que se realiza un estudio como este, a las pocas semanas del asesinato cinco personas se sometieron a análisis similares, en aquella oportunidad los resultados fueron negativos.
La única pista que tienen los investigadores, por los menos las que trascendieron públicamente, es el ADN hallado en la escena del crimen y que es de un hombre.
Un crimenaberrante
El 16 de agosto pasado se cumplió un año del crimen de Sandra Colo. La mujer fue hallada en el interior del pelotero “Abracadabra”, donde trabajaba, asesinada con una soga y un palo, elementos con los que le hicieron un torniquete en su cuello para ahorcarla.
El primero en ingresar al lugar, ubicado en Leandro N. Alem 388, fue su padre Juan quien se encontró con espeluznante cuadro de su hija tirada en el piso boca abajo y a sin vida.
“Quería sacarle la soga, quería salvarle la vida”, gritaba desconsolado el padre de la víctima ni bien llegaron los primeros policía a la escena del crimen.
Sandra era la encargada del salón de fiestas infantiles en el horario de 9 a 12 y su cadáver fue hallado en la cocina del lugar del lugar.
Cuando el personal policial y el fiscal de turno Ángel Quidiello arribaron al local alertados del hallazgo, los forenses constataron que la mujer presentaba un torniquete alrededor del cuello realizado con una soga y un palo de escoba.
Los peritos establecieron que la víctima tenía una herida en la cara y hallaron rastros de sangre en la entrada del local y en la cocina donde estaba el cadáver, por lo que se cree que quien la mató primero la golpeó y luego la estranguló.
También se detectó el faltante de 650 pesos de dos billeteras que había en el comercio, por lo que el fiscal Quidiello caratuló la causa como "homicidio en ocasión de robo".
En tanto, se encontró un teléfono celular que pertenecía al pelotero, 1.600 pesos destinados al pago del alquiler que estaban guardados en un cajón y los anillos de oro y aros que llevaba colocados la víctima. Sin embargo, no hallaron el celular personal de Colo.
Si bien en el lugar no se hallaron signos de violencia en el local, los peritos descubrieron restos de cabellos entre las uñas de la mujer asesinada. Investigadores consideraron que, en principio, esta situación no coincide con la pista del robo.
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