Los marplatenses vivieron desde temprano una jornada distinta

Los marplatenses vivieron desde temprano una jornada distinta

En zonas como el Centro y Güemes una gran cantidad de gente realizó compras con vistas a la esperada final. Panaderías, casas de picadas y bares fueron los lugares más concurridos. Cómo vivió la ciudad una jornada histórica para los argentinos.

Miles de marplatenses despertaron ayer con sólo un pensamiento: la final que la Selección Argentina jugaría a partir de las 16 contra a Alemania en el mítico Maracaná.

Por ello, desde temprano y pese a la niebla y las malas condiciones climáticas, gran parte de la ciudadanía se aprestó a vivir su propio "partido". En zonas como el Centro y Güemes el movimiento fue incesante a partir de las 10 de ayer, cuando sobre todo las panaderías se abarrotaron de gente que llegaba a hacer filas hasta la calle para comprar los productos que iban a consumir durante la tarde, frente al televisor.

Pasadas las 11, LA CAPITAL fue testigo de cómo hombres y mujeres arribaban a una panadería ubicada en Jara y Alvarado y automáticamente se daban la vuelta al avistar que el local estaba repleto y que la espera iba a ser larga. Santiago, encargado del comercio que forma parte de una reconocida firma marplatense, comentó: "La gente pide facturas. Tenemos una promoción para que compren una docena a 28 pesos y se lleven media de regalo. Y ese es el entre también para que se lleven algún surtido para ver el partido como alfajores de maicena, pepas o postres".

A modo de prevención de semejante demanda, los dueños de la panadería tuvieron que convocar a todos los empleados a trabajar, y además pedir colaboración de allegados. "Habitualmente somos seis pero hoy hay ocho personas trabajando, para abastecer los pedidos durante todo el día. Empezaron desde las 8 a venir clientes, y ya avisamos que cerramos a las 16.30 por seguridad y no sabemos si volvemos abrir después", agregó el entrevistado.

El boom panaderil

Por el horario en el que se jugó el partido, y como se mencionó antes, las panaderías resultaron ser los negocios más visitados. Sin embargo, también se realizaron pedidos especiales en casas de picadas y locales de venta de quesos y fiambres, debido a que nunca faltan los que prefieren los productos salados. Un comercio sito en Paso y 14 de Julio fue una clara muestra de ello.

"Elegimos lo salado antes que lo dulce y por eso vinimos, mi hijo eligió todo. Pero igual también compramos dulce, eh... Un poco de todo", dijo una mujer mientras recibía de manos del encargado de la casa de picadas tres tablas de numerosos embutidos. Mariano, encargado del local, explicó en diálogo con este medio: "El tema del Mundial levantó el bajón con el que veníamos. Tenemos varios encargos pero por ahí por el horario la gente prefiere lo dulce".

Y agregó: "Es domingo y la gente recién se levanta. Abrimos a las 10.30 y vamos a cerrar a las 13, aunque generalmente hacemos doble turno, pero hoy por el partido cambia". En tanto, el mismo comerciante describió la modalidad de trabajo en una jornada atípica. "Los pedidos se hacen con un día de anticipación y la clientela ya nos conoce y con el tema de la Selección responde siempre", señaló.

Intensa demanda

En la clásica confitería ubicada en Independencia y Quintana, 22 de empleados trabajaron desde la madrugada. Cerca del mediodía, mientras un hombre sacaba un número, aproximadamente otras 25 personas aguardaban su turno para ser atendidos.

Como pudo constatar este matutino, lo más requerido fueron las facturas. Por eso, se consultó a Alberto -cajero del negocio- acerca de la cantidad de harina utilizada para la producción del día.

"Con el tema del Mundial se intensifica el trabajo y la producción. Tenemos un estimado de kilos de harina utilizados pero hasta el final de la tarde no vamos a saber bien el número redondo", indicó el hombre consultado. Por otra parte, especificó que a pesar de tratarse de una jornada especial el comercio iba a estar abierto hasta las 20 y de corrido.

En pantalla gigante

En las distintas sucursales de La Fonte D'Oro, el movimiento también fue incesante desde temprano y, lógicamente, diferente al de cualquier otro domingo. Como lo hizo desde el inicio del Mundial, la cadena colocó pantallas gigantes para que los clientes pudieran concurrir a ver a la Selección.

Por dicha razón, a los hombres, mujeres y niños que habitualmente concurren a desayunar a los distintos comercios, ayer se unieron los impacientes que no sabían que hacer hasta la hora del partido. Entre ellos, lucían radiantes las camisetas celestes y blancas.

Desde su apertura, en la mañana, el sector trasero del local de la zona de Güemes tuvo encendida la pantalla gigante, como desde el 12 de junio pasado, cuando comenzó el torneo. Marcelo, encargado del negocio, contó que el bar "se llena".

"Vienen por cábala y ocupan los mismos lugares. El 90 por ciento son los mismos que vinieron desde el primer partido. Se ve muy bien en la pantalla", añadió. En la misma línea, describió la ansiedad de los clientes: "La gente está ansiosa, todos con sus camisetas y los chicos con los gorros... Hay mucha expectativa".

Facturas con demoras

Además, el mismo entrevistado contó que en la cadena de cafés existió una demanda incesante de facturas. Al respecto, comentó que la "Promo mundial" fue la más requerida.

"Llevando una docena de facturas hay media de regalo y la gente pide eso", subrayó Marcelo mientras un mozo le decía a un cliente que había diez minutos de demora para la entrega de facturas. "Se están haciendo, las vas a llevar calentitas pero tenés que esperar un ratito", explicaba el empleado entre sonrisas. Las mismas que todos los argentinos tuvieron en sus rostros durante una jornada cargada de emociones.

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