Aportan los datos locales a los de una red en la que participan grupos de distintos países. Es un trabajo en forma de cooperativa y a largo plazo, que sigue diversas líneas de investigación.
El trabajo, liderado por la doctora Elizabeth Borer de la Universidad de Minnesota, se realizó en base a datos de los investigadores marplatenses y a los aportados por otros cincuenta científicos que realizan experimentos de similares características en pastizales distribuidos por todo el planeta. Se trata de un estudio de largo plazo y a raíz de los datos que todos vuelcan al sistema, permanentemente se van planteando nuevas preguntas que, en red, buscan responder.
En este caso, la indagación buscó demostrar el rol de los herbívoros en un sistema a raíz de la proliferación de nutrientes como consecuencia de las actividades humanas -quema de combustibles fósiles, utilización de agroquímicos-. Los resultados, fueron publicados en la prestigiosa revista Nature.
El equipo local que participa en este estudio está integrado por Juan Alberti y Pedro Daleo, investigadores del Conicet, Oscar Iribarne, profesor de la Universidad Nacional de Mar del Plata e investigador del Conicet y por Jesús Pascual, becario del Conicet, todos integrantes del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras.
"El experimento, con la misma metodología en todos los sitios, tiene dos aspectos, uno es manipular los nutrientes que hay en el sistema, que principalmente son nitrógeno, fósforo y potasio, más algunos micronutrientes y otro es el del rol de los herbívoros. Dependiendo de los sistemas algunos estudiaron vacas, ciervos, ñus, en nuestro caso estudiamos liebres o cuices" explicó Alberti.
El grupo local realiza estos estudios desde hace 3 años en Mar Chiquita, exactamente en el predio del Celpa al que acuden periódicamente para relevar los diferentes tipos de datos.
En el caso del rol de los herbívoros, lo observado a nivel local, responde o coincide con el patrón general, según indicaron los investigadores.
En ese sentido, Daleo explicó que "en los sistemas naturales vegetados, como los pastizales, los nutrientes son un factor limitante, limitan la cantidad de biomasa que se puede generar. Al aumentar mucho la disponibilidad de nutrientes, que es lo que está pasando por el efecto del humano -por la quema de combustibles fósiles, el aumento de los nutrientes que se usan en el campo y después pasan a los sistemas naturales- lo que pasa es que los sistemas producen mucha más biomasa. Eso genera que haya mucha menos luz disponible, porque hay muchas más plantas en pié y la disminución de la luz disponible es la que determina, de alguna manera, que especies pueden estar y cuales no.
Hay unas pocas especies que pueden utilizar esos nutrientes rápidamente, ocupar todo el espacio y sombrear a las demás y eso hace que se pierdan especies del sistema. este trabajo muestra que ese es el mecanismo por el que se pierden las especies, pero los herbívoros al remover biomasa comiendo, aumentan la disponibilidad de luz y contribuyen a recuperar, de alguna manera, el sistema al equivalente a una condición con menos nutrientes".
Los investigadores aclararon que esto no ocurre siempre ni en todos los sistemas, sino específicamente en los casos en que pueden modificar la luz que llega al suelo.
"En general, en ecología, las investigaciones muestran que las situaciones son muy dependientes del contexto. Por ahí algo da acá y en otros lugares es distinto, pero los datos permiten encontrar patrones, cosas que se repiten a muy gran escala y también determinar pequeñas diferencias" apuntó Iribarne.
Red cooperativa
El experimento se desarrolla en el marco de una red de trabajo que concentra investigaciones de todo el mundo que trabajen en un área del conocimiento, en este caso, pastizales.
"Nosotros nos enteramos y nos propusimos para participar. Les gustó la idea porque de Sudamérica no tenían prácticamernte información, entonces nos sumamos y a partir de ahí empezamos a repetir el mismo experimento que realizan todos los lugares que participan del grupo. De ahí surgen un montón de trabajos" explicó Alberti.
Daleo agregó que "la estructura de la red es de cooperativa, no jerárquica. Hay reglas de convivencia, no alguien que dirija. Los datos se vuelcan a una base a la que todos los participantes tenemos acceso y tenemos la posibilidad de plantearnos preguntas científicas y contestarlas a partir de esos datos".
Según indicaron son numerosas las preguntas que se pueden plantear en ese ámbito de investigación.
"Cuando se hace el planteo a la red, hay una instancia en la que otros integrantes de otros lugares dan un retorno o una devolución, se comparten ideas de cómo trabajarla. Quién planteó la pregunta se transforma en el investigador principal y la gente que quiere participar se suma".
Iribarne, en tanto apuntó que un punto fuerte de esta red es que "los experimentos se realizan a largo plazo, se mantienen, al menos, durante 5 años". Además "tiene un diseño relativamente barato para lo que es la ciencia hoy y no requiere demasiado mantenimiento". Aclaró que este nivel bajo en cuanto a los requerimientos tecnológicos, no implica que se pierda calidad de información. "Lo más interesante son las preguntas. Y llegar a publicar en ese tipo de revistas por el valor ese y no por la tecnología es un plus" destacó.
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