María de los Ángeles Peralta aspira a clasificar a los Juegos Olímpicos de Río 2016. La atleta marplatense sueña con llegar a Río de Janeiro 2016, después de su inolvidable experiencia en Londres. Con 36 años, entrena a diario con intensidad y dedicación, aunque bien sabe que el camino será más que duro. “Sería un buen final para mi carrera”, dijo mano a mano con “el Retrato…”.
La postal es perfecta. El sol disimula la fría mañana que acecha a Mar del Plata mientras cientos de atletas se preparan para salir a correr por el bello paisaje costero que tiene la ciudad. Ahí entre medio, como una más, asoma María de los Ángeles Peralta.
Pero no es una más. Hace dos años, la reconocida atleta marplatense se preparaba para encarar su primer y único (hasta el momento) Juego Olímpico. El gran sueño de su vida deportiva. Ahora, dos años después de aquella imborrable experiencia en Londres (finalizó 82° en los 42K del Maratón), la intensidad y dedicación sigue siendo la misma de siempre. Quizás porque nunca se la creyó, porque siempre mantuvo los pies sobre la tierra. Porque a sus 36 años sigue soñando despierta.
“Es lo que amo, lo que me mueve”, describe en medio de la nota con “el Retrato…”, un día antes de la sesión de fotos pautada por la costa marplatense. Sentada, corriendo, seria y sonriendo, siempre predispuesta a lo que indique el fotógrafo. “A esta escalera la subo y bajo 12 veces por día. Son 111 escalones”, dice como si nada frente a Playa Varese. Detrás de ella, la postal perfecta para la celebración de un día patrio. Aunque, para ella, no existe feriado que frene su entrenamiento.
Veinticuatro horas antes, acompañada por su fiel amigo Claudio Falcón, Peralta se sometió a una distendida entrevista sobre sus inicios en el atletismo, su actualidad en el deporte y las metas para el futuro, sin dejar de lado lo que vivió en Londres 2012.
“Mi objetivo es clasificar a Río 2016. Me he puesto varias motivaciones por delante para intentar cumplir un nuevo sueño. El año pasado tuve el campeonato del mundo de atletismo en Moscú (Rusia), aunque no me fue muy bien porque me lesioné. También había entrenado en el Maratón de Mar del Plata y me lastimé la semana previa (NdeR: se fisuró un dedo del pie). En sí, fue un 2013 muy difícil para mí. Venía de tres años, sobre todo el 2012, increíbles. Pasé de la algarabía al caos, no pegaba una. Por eso, junto a Leo Malgor (NdeR: hace 19 años que es su entrenador) decidimos arrancar de cero. No correr durante la primera mitad de año para volver a la pista”, dijo y se sometió al ida y vuelta de preguntas y respuestas.
-¿Cómo fue arrancar de cero?
-En enero y febrero me fui a entrenar a Salta, en la altitud, para focalizarme en las pruebas de 5 mil y 10 mil metros de pista. Después de 21 días en Cachi, bajé hasta Buenos Aires para formar parte de la clasificación a los Juegos Odesur que se hicieron en Santiago de Chile. Me fui bien y logré el pasaporte, incluso alcanzando mis mejores marcas. A Chile no fui a participar, fui a ganar una medalla y finalmente lo conseguí: terminé tercera en 5 mil metros pista y quinta en 10 mil metros. Estaba muy motivada. Sinceramente, disfruto cualquier competencia, sea maratón o pista, pero mucho más cuando me pongo objetivos claros.
-¿Y en este segundo semestre de año?
-Cuando comenzamos el mes de junio, el objetivo estaba puesto en los 21K We Run que organiza Nike, la marca que me viste hace 19 años y me ha bancado en muchas ocasiones. Llegué muy bien y me quedé con el primer puesto, incluso con récord marplatense.
-¿Es cierto eso que normalmente se dice: mientras más grande te hacés, más disfrutás?
-Tal cual, es verdad. En mi caso, los Juegos Olímpicos de Londres me llegaron a una edad avanzada. Disfruté mucho. No es lo mismo correr a los 20 años que a los 30 y pico. (“¿A qué edad me llegó Claudio?”, le pregunta a su íntimo amigo, risas mediante. “A los 34 Marita”, contesta y se ríen mirándose a los ojos). Me costó mucho llegar al gran sueño de mi vida, encima con dos nenas (Maia de 6 años y Ainhoa de 4). El escalón máximo que anhela cualquier deportista. Cuando clasifiqué en el Maratón de Rotterdam (Holanda), me superaba la felicidad.
-¿Y a la distancia? ¿Qué te despierta ese sueño cumplido?
-Londres me marcó a fuego. Fue un antes y un después en mi vida. Lo soñé tanto que lo disfruté como pocas cosas en mi vida. Sinceramente, mirá que he estado en muchos eventos deportivos y he ganado bastante, no recuerdo nada tanto como a Londres. Hay momentos, puntuales, que nunca se me borrarán. Por ejemplo, cuando encendieron la llama olímpico, en plena inauguración. Estaba en primera fila cuando entró la delegación argentina, con el teléfono preguntándole a mi marido si mis nenas me estaban mirando por la televisión. Me juré acordarme cada segundo que viviera en los Juegos Olímpicos.
-Tu gran objetivo, de ahora en más, está depositado en Río 2016. Pero, antes, tendrás que superar dos clasificatorios. ¿Cómo será ese camino?
-Este año (12 de octubre) se realizará el Maratón de Buenos Aires (42K), donde quedará confirmado el equipo que representará al país en los Juegos Panamericanos de Toronto (Canadá) 2015. Por eso será muy importante lo que haga este año. Los clasificados serán dos, pero no sé en qué se basarán. Si en las marcas o en los puestos. Por eso, en septiembre me iré nuevamente a Salta para entrar en la altitud. Y, en caso de clasificar a Toronto, a los Juegos Olímpicos irán las dos mejores marcas (NdeR: habrá una marca mínima ‘A’ y una marca mínima ‘B’. Si llegan a la ‘A’, viajarán dos atletas. Si llegan a la ‘B’, solamente irá el mejor tiempo).
-Si mantenés el nivel y los tiempos, ¿al momento de la elección pesará tu experiencia en Londres?
-No, para nada. Tengo que demostrar que estoy bien. Lo hice, ya lo hice.
-Después de los Juegos Olímpicos, ¿fue difícil volver a lo terrenal, en términos deportivos?
-Te soy sincera: para seguir motivada, tuve que seguir entrenando con la misma intensidad. No podía relajarme. Pero, más allá del entrenamiento en sí, a mí me encanta formar parte de cualquier evento de atletismo. Disfruto mucho el hecho de compartir momentos con mis compañeros y amigos. Los viajes, los descansos, las cenas. Quizás, ahora disfruto todo eso desde lugar porque ya tengo 36 años. Igualmente, cuando me pongo una meta por delante me castigo hasta conseguirlo.
-¿Eso significa doble o triple turno por día?
-Eso mismo. De lunes a viernes me levanto a las 6:30, despierto a mis nenas, les hago el desayuno y, mi marido o yo, las llevamos al colegio. Luego me voy a entrenar. Mi turno de entrenamiento más largo, la mayoría de las veces, es por la mañana. De lunes a sábado hago doble turno y el domingo solamente entreno dos horas en Laguna de los Padres. Puntualmente, lunes, miércoles y viernes entreno en la costa, en ambos turnos, y martes y jueves voy a la Laguna de los Padres por la mañana. Ahí entreno hace 20 años.
-¿Hasta cuándo vamos a tener a Marita Peralta en la alta competencia?
-Hasta Río 2016, seguro. Me gustaría volver a vivir un Juego Olímpico y retirarme. No me siento vieja, al contrario, pero creo que sería un buen final para mi carrera. Ya llevo 28 años corriendo, toda una vida.
ENTRES SUS INICIOS Y EL APOYO OFICIAL
Marita no tiene un número estimativo de cuántas veces habló sobre sus inicios en el atletismo. Dice que muchas. Pero, lejos de cansarse de recordar lo mismo, recurre a su memoria. “El público se renueva, como bien dice Mirtha (Legrand)”, bromeó.
“Sobresalía en las clases de gimnasia. Le ganaba hasta a los varones. Entonces, el profe le comentó a mi mamá que me llevara al minimaratón de APAND, un evento muy importante que se hacía en Mar del Plata y que lamentablemente se perdió. Me acuerdo que iban muchísimos chicos a competir. Finalmente fue mi primera competencia. No gané, pero igualmente a mi casa me llevé un trofeo por participar. A la semana siguiente se realizó otra y le dije a mi papá que me llevara. Desde ese momento tomé la decisión de ser atleta”, recordó y agregó: “También iba a un coro, jugaba al vóley, hacía de todo. Era bastante inquieta y mis papás me llevaban a todos lados. ‘Hagamos algo con esta piba’, seguramente decían mis viejos” (risas).
-¿Qué ves en el atletismo marplatense?
-Mucho talento. Mucho futuro. Pero llega un momento que si no tenés el apoyo necesario para seguir, varios deben elegir entre estudiar, trabajar o hacer deporte. Por suerte, Deporte Mar del Plata está apoyando mucho a los deportistas de la ciudad y está buenísimo.
-¿Contás con apoyo?
-Sí, del ENARD, el Comité Olímpico Argentino y Deporte Mar del Plata. También recibo apoyo por parte de Star Nutrition, que me da los suplementos, y Nike, que como dije me viste hace muchísimos años. Sin embargo, la Provincia nunca me dio nada. Tampoco nunca me llamaron.
Punto aparte para la tarea de Horacio Taccone, al frente el Ente Municipal de Deporte: “Él ha sido súper importante. Recién lo conocí cuando clasifiqué a Londres y fui nombrada Ciudadana Ilustre. Desde ese momento siempre preguntó por mí y dijo que ante cualquier inconveniente, lo llamara de inmediata”.
-Está demás decir que, sin esos apoyos, sería imposible mantenerse en el alto rendimiento.
-Totalmente. Admito que, antes de los Juegos Olímpicos, mi gran sponsor fue mi marido Andrés Mena. Él me bancó siempre.
-¿Qué mensaje le das a los más jóvenes?
-Que nunca bajen los brazos. Que siempre hay que luchar por lo objetivos que uno se pone por delante. Luchar y luchar. Nada te regala nada. En mi caso, muchos suelen decirme qué suerte que tuvo. Si piensan así, están errados. Muchos años de intensos entrenamientos tuve que afrontar para cumplir mi sueño de los Juegos Olímpicos. Encima tenés que dejar muchas cosas de lado. Salidas, cenas, cumpleaños. En sí, una vida por y para el deporte. Sin embargo, la recompensa es inmensa.
“CUANDO FUI A KENIA CUMPLÍ OTRO GRAN SUEÑO”
“Antes de viajar a Londrés, estuve 25 días en Kenia junto a mi entrenador Malgor. Esa experiencia me marcó muchísimo. Pasé toda mi vida leyendo y mirando documentales sobre los keniatas, que cuando me llegó la oportunidad de ir, no lo podía creer. Ellos llegan porque se la pasan corriendo. Es que es lo único que tienen para intentar salir de la pobreza”, subrayó.
FELICIDAD
“Ya están cambiando el piso de la Pista de Atletismo y estimamos que, en dos meses, ya estará lista”, confirmó la atleta que, según aportó, ya han cambiado 100 metros de la misma.

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