La pesca artesanal en Santa Cruz pasa por un momento muy difícil, toda vez que la falta de captura hace que los dueños de los barcos no salgan; esto ocasiona perjuicio para los pescadores que no cobran y la falta de pescado detiene la producción de los fileteros en la empresa ex Barilari. Todos piden por sus ingresos y finalmente convergen en casa de Gobierno. La crisis en el sector pesquero no cesa y todo indica que los reclamos aumentarán en los próximos días.
Los dueños de los barcos protestan porque no hay pesca, debido, expresan, a que las prospecciones sísmicas realizadas por Pan American Energy en el Golfo de San Jorge llevó al cardumen fuera del millaje autorizado para sus embarcaciones.
Paralelamente a este problema ahora se suma el de los fileteros que cumplen funciones en la planta procesadora de pescado (ex Barilari) de Caleta, quienes están agrupados en la cooperativa 28 de Noviembre y se declararon en alerta porque en los últimos días solo entró un barco que provee muy pocos cajones y trabajo solo para una decena de personas de las casi 200 que procesan pescado diariamente.
El problema que existe actualmente es que el cardumen de merluza hubbsi se alejó más allá de las 15 millas permitidas para la flota amarilla, razón por lo cual los fileteros dependen de la actividad de barcos de mayor porte que puedan pescar fuera de las 35 millas donde la captura está garantizada. Estos barcos, a pesar de las promesas oficiales, no se encuentran operando y la flota amarilla está en conflicto con los propietarios, lo cual, en conjunto, compone un cuadro crítico para la economía portuaria de Caleta Olivia que afecta a más de 350 trabajadores en su conjunto.
Esta semana tanto fileteros como propietarios de barcos y pescadores, podrían llegar alternativamente a Río Gallegos para entrevistarse con autoridades provinciales de Pesca y/o con el Gobernador Peralta, buscando una salida a la crisis que el sector viene padeciendo desde hace más de seis meses
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