Una vocal votó para que se la condene a 5 años de prisión, por “homicidio con exceso en legítima defensa”. La fiscalía pidió 9 años.
Dos años y un mes después de matar al esposo, ayer Nancy Romero fue absuelta (con un voto en disidencia): Por mayoría, el tribunal entendió que la tragedia fue cometida ‘en legítima defensa’.
Entre abrazos y lágrimas en la sala, la Justicia bajó el telón a una tragedia que estalló en septiembre del 2011 en Quimilí Bajada, cerca de Loreto.
En una humilde vivienda, Romero dio muerte de un disparo a Abel René Miranda, el padre de sus hijos y a quien ella atribuía todas sus calamidades.
Su relato
‘Vivía golpeándome. Llegaba a casa y gritaba a todos. Era malo hasta con sus hijos’, entre otros cargos que la mujer enrostró al hombre.
Recordó que ese día, “fui a limpiarle la casa. Volvió y me encontró. Me insultó y empezó a pegarme. Como pude, huí. Me alcanzó. No recuerdo más”.
Según los testigos, Miranda fue encontrado un rato después con un disparo. “No quiero morir. Ayudenme”, habría implorado la víctima a los pobladores.
Romero fue aprehendida y ayer concluyó el juicio por homicidio simple, reprimido con penas oscilantes entre 8 y 25 años.
Criterios
Ayer, el fiscal Julio Carmelo Vidal solicitó la condena de Romero y 9 años de prisión.
Más allá de los innegables castigos físicos, el fiscal entendió que ella tomó la vida de Miranda y cometió un terrible delito.
La defensa requirió lo opuesto, por entender que en realidad Romero fue la víctima en la triste historia.
Finalmente, los jueces Osvaldo Pérez Robertti y Juan Carlos Storniolo votaron por la absolución por haber actuado en “legítima defensa”. En tanto, la vocal Graciela Viaña de Avendaño se inclinó por una condena a 5 años, por “homicidio con exceso en legítima defensa".
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