Previo a la carrera del TC en Paraná, el piloto local estuvo con su equipo y su auto en el hospital de niños. Los chicos hicieron dibujos que serán estampados en el vehículo.
Los niños, sus mamás y papás, se prepararon con enormes sonrisas para recibir a Mariano Werner, quien se acercó para sacarse fotos, jugar a los autitos en una gran pista montada en el hall y acompañarlos a dibujar. Cada uno de los trabajitos realizados por los chicos, serán ploteados en el auto del piloto entrerriano para la carrera del domingo en Paraná.
El director del hospital San Roque, Hugo Cati, valoró el acto solidario como un gesto “espectacular para los niños”. Y agregó: “Es muy destacable acordarse de los niños enfermos. Me parece fantástico, una cosa nueva, distinta. Todos los chicos están encantados de verlo y dibujar para él”.
Además de los niños que pudieron acercarse a Mariano, el piloto recorrió el hospital para visitar a los chicos que no podían salir a recibirlo. “Recorrió cada sala del nosocomio para darle la alegría a cada niño. Y esto es parte de la salud que no sólo se recupera con medicamentos sino también con este tipo de actividades que colaboran con el bienestar de los niños”, explicó Cati.
Al momento de dialogar con la prensa, Mariano manifestó su alegría por hacer la actividad en Paraná. Y agradeció “la oportunidad de que estos chicos me regalen una sonrisa”. Así, dibujaron juntos y también les pudo contar de qué se trata el auto de carrera. Y también la ocasión sirvió para “explicarles que todos en la vida vamos atravesando obstáculos, momentos difíciles y más fáciles”.
Al finalizar, Werner reflexionó: “También fui un niño, empecé un deporte como un hobbie y nunca pensé en llegar a donde estoy. Así que quiero transmitirles eso y que se vean reflejados conmigo en todos sus dibujos”. Cada uno de los dibujos realizados por los chicos, serán ploteados en el auto del piloto y lo acompañarán en la carrera del domingo.
Durante la mañana vecinos de todas las edades se acercaron a compartir un momento con el piloto entrerriano y llevaron juguetes, pañales y tapitas, que una vez recicladas se transforman en juegos para los chicos internados en el San Roque.
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