MARIANO MASTROMARINO QUIERE CORRER HASTA RÍO

MARIANO MASTROMARINO QUIERE CORRER HASTA RÍO
Mariano Mastromarino quiere correr hasta Río de Janeiro. Se tiene toda la fe para poder llegar. La meta es hacerlo antes del 2016, cuando en la ciudad brasileña se disputarán los Juegos Olímpicos. El atleta marplatense trabaja apuntando a lograr ese objetivo. Desea ser parte de la maratón y emular lo hecho por “Marita” Peralta en Londres 2012.
Aunque hay un hermoso obstáculo que no lo deja enfocarse al 100%. Es que con Mariana, su mujer, hace un tiempo tuvieron a Morena, su primera hija. “La paternidad es hermosa. No paro de mirarla y de jugar con ella. Te cambia la vida. Soy un papá muy baboso. Y encima se porta muy bien la gorda. Como si supiera que el padre tiene que descansar, desde que nació durmió toda la noche”, comienza diciendo este luchador del deporte amateur. “No pude hacer una preparación ideal para el Selectivo para los Odesur de los 3000 metros con obstáculos porque quería quedarme mucho tiempo en mi casa. Leo lo entendió”, agrega uno de los pupilos de Malgor, entrenador que le vio condiciones para la maratón y pudo hacerle cambiar el chip.

Igualmente, Mastromarino logró hace unos días meterse en los Juegos, y entre el jueves 13 y el domingo 16 de marzo entrará en acción en Chile. No lo hará en la disciplina en la que apunta a estar en los Olímpicos. Correrá en la que ha sido su especialidad en gran parte de su carrera.

- ¿Cómo fue la preparación?

- Hice todo en Mar del Plata, pero “Marita” ya estuvo en Cachi, donde vamos a volver en unos días. Yo no pude irme porque tengo a mi hija. No puedo irme dos veces en tan poco tiempo, porque la extraño y la quiero disfrutar. Así que con Leo decidimos hacerla acá. Estuvimos entrenando muy bien en la costa y en el Parque Primavesi. Después de los Juegos me voy a abocar de lleno a la maratón, porque se corre la de Buenos Aires que es clasificatoria para los Panamericanos de 2015.

- ¿Cómo llegás a los Odesur?

- Va a ser muy difícil. Sobre todo porque hace dos años que no corro con obstáculos. En la carrera en la que conseguí la clasificación me sentí bien, pero sé que me falta mejorar la técnica. Creo que con la preparación de Cachi vamos a llegar bien para pelear por un lugar en el podio. Después, el otro objetivo del año es clasificar a los Panamericanos de Toronto.

UN PASO IMPORTANTE

Al igual que con “Marita” Peralta, Leonardo Malgor ve en Mariano Mastromarino un potencial competidor destacado en la maratón. Por eso, trabajan juntos en el cambio de disciplina. “Cuando empezamos a entrenar me dijo de una que me quería en maratón. Una vez que pasó lo de los Juegos Olímpicos de Londres, donde estuve cerca, empezamos a full. Estamos apuntando a entrar en Río 2016. Venimos muy bien”, contó el “Colo”. “Hicimos tres maratones, contando la de Mar del Plata. Lo de Paris fue muy bueno, hice 2 horas 17 minutos. Espero mejorar esa marca este año en Buenos Aires”, agregó.

Sobre los objetivos y sueños en su nuevo emprendimiento, Mastromarino confesó: “Queremos ir a Río 2016 y después hacer otro ciclo olímpico más. Tenemos un año para conseguir la marca para los que vienen y tenemos que entrar a los Panamericanos de Toronto de 2015. Para eso, apuntamos a correr este año en 2 horas, 16 minutos, 30 segundos. Y el que viene correr debajo de 2 horas 15 minutos”.

LAS DIFERENCIAS

Sobre las diferencias entre una especialidad y la otra, el atleta marplatense explicó que: “Hay muchas. Sobre todo en lo que es la preparación. Para lo que hice siempre se combinan entrenamientos cortos pero intensivos, y los de maratón son muy largos. Es lo peor de la disciplina. Porque una vez que la largás, ya estás relajado. La carrera de obstáculos la podés preparar en dos meses, pero la otra, como le gusta a Leo, hay que meterle cinco o seis meses, como cuando hicimos la de Paris. Hicimos entrenamientos muy fuertes y largos acá y en Cachi. Es difícil prepararla pero muy lindo correrla.”

EL GRAN MOMENTO DEL ATLETISMO

Por haber pasado la barrera de los 30 años, gran parte de los cuales los dedicó al atletismo y se destacó, Mariano Mastromarino es una voz autorizada para analizar el presente de la rama en nuestra ciudad. “Yo creo que hay futuro. No se ve mucha gente practicando, pero hay muy buena calidad. Tenés a Noelina (Madarieta), que le está yendo muy bien. Ojalá consiga las garrochas que necesita para seguir progresando. Están las dos Florencia y Mariana Borelli, que consiguió entrar a los Odesur, Jorgito Caracassis venía bien pero tuvo un accidente y no pudo clasificar”, sostuvo el marplatense sobre las jóvenes promesas.

LEO MALGOR, EL MEJOR

Leonardo Malgor es el entrenador de esas jóvenes promesas, y también trabaja con los consagrados. Sobre él, Mastromarino confesó: “Creo que es el mejor entrenador de fondo y medio fondo del país. Sin lugar a dudas. Sabe muy bien lo que quiere y está enfocado en eso. La verdad es que le mete mucho tiempo al deporte. El atletismo siempre fue su vida. Cuando competía y ahora, que lo sigue viviendo así a través de nosotros. Es un apasionado por lo que hace y un gran motivador. Te dan ganas de correr”.

¿POR QUÉ CACHI?

Resulta llamativo que todas las preparaciones sean en la hermosa y pequeña ciudad salteña. En la previa de competencias en distintos terrenos y climas, se la elige siempre. Según Mastromarino, que confiesa que no sabe cómo hará para estar casi un mes sin ver a “la gorda” es porque “el terreno que tenés ahí no está en ningún lado, incluyendo la pista sintética, donde podés hacer trabajos de calidad. Estás a 2800 metros de altura y hay muchas ondulaciones. Para donde salgas tenés lomas y entonces hacés fuerza en todos los entrenamientos”.

- Además, un ingrediente importante es la paz, ¿no?

- Uh, sí. ¡Hay mucha! En Cachi te concentrás en lo que estás haciendo. Te desligás de las responsabilidades y de la vida social que tenés acá. Vas tres semanas a concentrarte pura y exclusivamente en tus entrenamientos.

- ¿La gente del lugar ya los conoce o todavía los mira raro?

- Fui por primera vez en 2001 y ahí me miraban como diciendo “qué hace este loco acá corriendo”. Pero ahora están acostumbrados. Son muy buenos, muy amables. La pasamos bien.

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