Nuevamente se pone sobre el tapete el tema de la tracción a sangre como medio de transporte de carga utilizado por los que comúnmente conocemos como “cartoneros” y nuevamente aparece todo un debate sobre la sustitución de la tracción a sangre por medios mecánicos. Tal
parece que la cuestión de la protección animal, la cuestión social y el tránsito son posibles de resolver con estas simples alternativas.
Por Pablo Aceto
Pre candidato a intendente Mar del Plata – Batán
Partido Socialista Auténtico
En principio, la actividad de recolección de residuos es mucho más amplia, de hecho la tracción a sangre no solo está relacionada con el tiro de caballos, que en apariencia es lo único que se discute, sino que en esta actividad, además se observan recicladores que adaptaron
carros en bicicletas y otros que tiran carros a pulso, que evidentemente también son del rubro “tracción a sangre”.
Por otro lado la discusión de caballo o moto, siempre deja al reciclador como un sujeto marginal el cual deberá adaptarse en función de una política de protección animal y ordenamiento de la circulación, sin importar demasiado su problemática situación. Este repetido debate
si moto o caballo ha fracasado reiteradas veces como consecuencia de la pobreza de su concepto que es incapaz de brindar soluciones, esto se puede atribuir a la falta de estudio sobre el tema. El debate moto o caballo es insuficiente.
El verdadero debate es si los recicladores urbanos son parte del sistema de recolección y procesamiento de los desechos urbanos. En este sentido, la discusión se amplía ya que son muchos los recursos aplicados por la Municipalidad de Gral. Pueyrredón, pero son pocos los
resultados.
Muchos son los ejemplos en que los recicladores urbanos ocupan un rol de gran importancia en el ciclo de recolección y procesamiento; pero para esto es preciso una mirada integral que abarque lo social, lo económico y lo ambientalista. Un claro ejemplo, es la ciudad de
Curitiba que con su programa “Lixo que nao é lixo” = (Basura que no es basura), involucró a toda la comunidad y en especial a los recicladores urbanos que actualmente procesan 150 toneladas diarias de basura que significan un ahorro en papel equivalente a 1.200 árboles/día y la ciudad ahorra millones de dólares en contratos con empresas recolectoras, liberando así gran cantidad de dinero para otras cosas como salud, educación, infraestructura, etc. Y este es el
tema medular, la construcción de un sistema que resuelva con los mismos recursos varios problemas al mismo tiempo.
En el próximo presupuesto municipal el costo de recolección de residuos superará ampliamente el rango de los 20 millones de pesos mensuales, a lo que hay que sumarle la sobre tasa en la boleta de OSSE que con el coqueto título de “Contribución Sustentable del AmbienteNatural y Urbano”, concentra gran cantidad de recursos pero no soluciona ni la limpieza de nuestra ciudad, ni basureros clandestinos ni el problema social.
Aclaración: La opinión vertida en este espacio no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General.
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