La renovada batalla entre la Iglesia, apoyada por el Partido Popular, aunque no oficialmente, y los sectores laicos que respaldan al gobierno socialista, retomó las calles como en anteriores campañas similares de la derecha española. Las demostraciones estaban convocadas contra la ley que despenaliza el aborto pero pronto tomaron un carácter netamente contra el ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.
En España se realizan unas 120.000 intervenciones por año. La Secretaria de Relaciones Institucionales y Política Autonómica del PSOE, Mar Moreno, acusó al PP de defender ante el aborto "una moral prêt-à-porter, una moral de temporada". "¿Cómo es posible que durante los ocho años de gobierno del PP, en los que se han practicado 500.000 abortos, no se hayan visto manifestaciones en contra?". Tampoco se pronunció la Iglesia contra el Ejecutivo conservador. El PP, cuando llegó al gobierno en 1996, no planteó la derogación de la ley del aborto y tampoco lo hizo cuando cuatro años después obtuvo la mayoría absoluta.
Ayer, la dirección del PP no apoyó oficialmente la concentración aunque se hicieron presentes algunos diputados y senadores. Hasta ahora rige una ley de 1985 que despenaliza el aborto en tres supuestos: violación, riesgo para la salud física o psíquica de la madre y malformación del feto. El nuevo proyecto, que tiene asegurada la mayoría parlamentaria, establece que la mujer no necesitará alegar ningún motivo para interrumpir su embarazo en las primeras 14 semanas de gestación. Esta medida alcanza a las mujeres desde los 16 años y estas menores no necesitarán de la autorización de sus padres o tutores.

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