El movimiento Barrios de Pie denunció que las siete copas de leche que coordinan en el distrito y que la Municipalidad se comprometió a proveer no reciben alimentos o les llega en poca cantidad. Aseguran que hace dos años tienen la misma dificultad. Hoy montarán una olla popular en Yrigoyen.
Aunque la escasez de provisiones para los emprendimientos que responden a la necesidad de los chicos y las chicas de sentarse todos los días frente a una mesa nutritiva es una constante “en toda la provincia”, la falta en el distrito los obligó a cerrar un comedor que recibía a 117 chicos. Para los establecimientos que siguen abiertos tienen que contactarse con el Ejecutivo para confirmar cuándo retirar la mercadería. “Contratamos fletes y cuando vamos nos dan una cuarta parte de lo que nos corresponde”, denunció ante LA TERCERA Mónica Díaz, responsable del movimiento en el partido.
Por eso decidieron convocar para hoy a las 10 una movilización en la plaza Victorio Grigera y montar sobre la avenida Hipólito Yrigoyen una olla popular para quedarse ahí hasta que algún funcionario o funcionaria los reciba y les dé una solución. Hasta ahora, el diálogo se había dado con el secretario de Gobierno José Romero pero siempre “acusa a Desarrollo Social (de ser el área responsable de la falla) porque le dan las cosas a sus punteros o amigos. Se tiran palos entre ellos”, graficó la militante.
La única respuesta oficial sobre por qué no dan la cantidad de artículos acordada es “que no tienen presupuesto y que ni Nación ni Provincia mandan nada”, transmitió la referente. También sostienen que “ya no es tanta la necesidad para abrir comedores en los barrios, pero ellos (por la Municipalidad) tienen”, señaló la mujer.
Además, aseguran que como en noviembre último se dejó sin efecto el Plan Más Vida, por el que cada vecindario tenían referentes que recibían lácteos y alimentos, incrementó la presencia de los nenes en las siete copas de leche que pasaron de recibir “100 pibes a tener 150 que quieren tomar su vaso de leche todos los días”, recalcó, como prueba de que la emergencia social todavía es una realidad en la zona periférica del distrito.
Mientras combaten con el Ejecutivo para que les otorgue las cajas con comida que emplean para la elaboración de las meriendas, acuden a pequeños comerciantes que les donan algunos artículos, a hacer rifas o cocinar “rosquitas y pan casero” que venden. Con eso constituyen el ‘menú’ de lo que comen los niños.
“Buscamos miles de formas (para atender a la urgencia). Salimos a pedir (elementos para armar la mesa) pero es imposible conseguir porque la mayoría de los barrios son vulnerables”, describió Díaz.
Barrios de Pie también se organiza para atender a otros derechos insatisfechos de los vecindarios lomenses más pobres. Un grupo se encarga de medir la talla y el peso de los nenes y las nenas, para evitar que haya desnutridos. También, tienen grupos de ayuda a mujeres que son víctimas de la violencia de género y para recolectar donaciones de ropa. Las personas que quieran sumarse a la iniciativa y colaborar pueden llamar al 15-3334-8520.
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