Familiares de víctimas de la inseguridad que vive Rosario realizaron una movilización que no fue cubierta por los medios locales.
La convocatoria llegó de la mano de diversos sectores. En el lugar estuvieron representantes de las organizaciones Familiares de víctimas, Ciudadanos en Alerta, Vecinal Empalme, Vecinal Monumento, Cicha (Cámara de Heladeros), Red Antimafia Rosario, Federación Rosarina de Paseos Comerciales, Foro Regional Rosario, Madres Solidarias, Trabajadores del cordón de avenida Circunvalación, Madres Solidarias de la ciudad de Santa Fe, Vecinos Autoconvocados de Villa Gobernador Gálvez, Vecinos de Pie , Rosario en Peligro y Convivencia Sur, entre otros.
Como ocurrió en los últimos sábados, con movilizaciones en Alberdi, Funes y Fisherton, entre otros, la convocatoria exigió a las autoridades mayor protección ante el incremento de hechos de violencia. A ellos se sumó la solidaridad de muchos automovilistas, quienes tocaron sus bocinas al pasar por la zona de concetración.
“Seguridad para todos, justicia para las víctimas, prevención del delito, control social de las políticas de seguridad, basta de matar pibas y pibes, contención de jóvenes con adicciones y con problemas con la ley penal”, manifestaron los organizadores.
La casa del gobernador
En medio de la movilización los vecinos decidieron ir hasta la casa del gobernador Antonio Bonfatti, a unos 400 metros de la plaza de bulevar Rondeau y Puccio, con un reclamo concreto. “Los familiares de víctimas de la inseguridad estaban muy dolidos con tanta presencia policial, en una marcha pacífica como la nuestra. Legítimamente y con dignidad pedimos todos lo mismo: seguridad, justicia para todos, y control social de las políticas de seguridad. Tiene que haber centros de contención para los que tengan problemas con adicciones y con la ley penal. Tenemos testimonios de que no hay nada de eso. El próximo 31 de marzo nos vamos a convocar en la plaza San Martín y nos seguiremos moviendo para que nos escuchen y que se pueda volver a caminar por las calles de nuestros barrios. Pedimos lo mínimo: seguridad y derecho a poder disfrutar”, señaló Sergio Nazzi, de Convivencia Sur.

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