Se cumplieron seis meses del siniestro vial que protagonizó el ex piloto de Turismo Carretera, Eduardo Lalo Ramos, en la ruta 226 y que dejó como saldo a un menor de edad con graves secuelas.
Mientras se aguarda que la causa se eleve a juicio, aunque ya se sabe que la pena que reciba Ramos será excarcelable, Thiago Joel y su familia transitan el tortuoso camino de la rehabilitación y las consecuencias que dejó un hecho de esta magnitud.
Mientras tanto, su familia realizará este sábado, a las 15, una marcha y juntarán firmas para que a Ramos no le devuelvan su licencia de conducir y sea sometido a juicio oral.
La convocatoria será en la esquina de avenida Luro y San Juan.
Bárbara Rocío Ducek, mamá de Joel, explicó que su hija continúa con una lenta recuperación en el INAREPS (Instituto Nacional de Recuperación Psicofísica del Sur) e invitó a la ciudadanía a acompañarlos en este pedido de justicia.
“El que quiera sumarse con un cartelito lo puede hacer, o el que quiera hacerse una remera como la que nos realizamos se la puede ir a realizar en la calle San Martin 2272 entre calle Corrientes y Entre Ríos”, comentó.
Consultada por la recuperación del niño, que sufrió fracturas en la base del cráneo, en el techo de la órbita, entre otras lesiones, respondió que “es lenta” pero “debemos tener paciencia”.
“Mi hijo es un paciente ambulatorio, ya que sufre una hemiparesia del lado izquierdo, por momentos nos desconoce ya que tiene parte de su cerebro inflamado con un pequeño edema, hay días que esté perdido, otros que muestra una evolución, los médicos nos alertaron con que podía pasar, que hay que esperar y que todavía no se sabe qué secuelas le van a quedar”, comentó.
Rocío confesó que han sido los seis meses más largo de sus vidas, ya que se debe sumar que la hija de 7 años está con tratamiento psicológico, porque iba en el auto al momento de la colisión y vio a su hermano muerto durante algunos minutos hasta que lo reanimaron.

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