Tras varias reuniones y después de gestionar desde la Vecinal del Pietrobelli la propuesta del Corredor de Seguridad Escolar, comenzó ayer la puesta en marcha de este dispositivo con el objetivo de brindar mayor seguridad y prevención en las calles, especialmente centrado en horarios de entrada y salida escolar.
Entre otros, la Obra Salesiana de Domingo Savio, a través de su Director, Blas Pacheco, se mostró agradecida por la iniciativa destinada a cubrir una urgente necesidad de seguridad en el medio educativo.
“La verdad que esto es algo que venimos trabajando hace bastante tiempo –mencionó-, un tema que tanto la policía comunitaria, como la 2°, las instituciones del barrio y las familias, veníamos planteando” dijo, aclarando que la seguridad no tiene que ver solamente con la presencia de agentes en las calles, sino que, “es todo un conjunto de políticas y presencia de todos los actores involucrados en lo social y educativo” expresó.
Resaltó la medida como una respuesta concreta que lleva tranquilidad a las familias en algunos ámbitos del barrio y recordó la puesta en marcha de un programa piloto, el año pasado, de similares características, mostrándose agradecido a todos, comerciantes, vecinos, familias y docentes involucrados con esta labor.
“Hace 3 años que estudiábamos desde la red de institución, propuestas de contención para el adolescente en situación de riesgos, con problemas de adicciones y familias abandonadas” dijo, mencionando que desde ese ámbito trabaja el área educativa integral, evitando que los más chicos, tomen de modelo a mayores en situaciones de delincuencia.
El objetivo es ofrecer propuestas significativas a fin que los chicos sean rescatados de las calles, con propuestas deportivas, culturales, recreativas, de apoyo escolar, conformando una propuesta integral que suma a otras iniciativas de carácter de seguridad policial.
Resaltó la presencia de los padres, a la hora de colaborar y asumir responsabilidades con respecto a sus hijos, en la tarea de prevención.
En la comparativa de años anteriores, recordó “a falta de seguridad en alrededor de las escuelas, sufríamos en reiteradas oportunidades ataques con piedras y otros elementos, en la entrada de la escuela, con agresión directa a alumnos y docentes viviendo situaciones muy violentas de chicos del barrio hacia la escuela” comentó, aclarando que hoy día esta situación no se registra. “La sensación de pertenencia de la escuela al barrio es mirada con aprecio y es cuidada por las familias –dijo-, lo que nos hace pensar que la incorporaron como su espacio propio donde asistir a estudiar, jugar, aprender un oficio, entre otras cosas”.
Finalmente, resaltó el trabajo en conjunto con todas las instituciones del barrio, padres, alumnos, docentes y comerciantes en general, “bajo un mismo lema de cooperación y asistencia en bien de todos” concluyó.
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