Cientos de personas, entre padres y niños, se manifestaron frente a las puertas del Hogar Escuela Cristo Rey. La Iglesia reclama el terreno de 39 y 23. El club funciona y paga los impuestos del lugar hace casi 30 años.
Junto a sus padres, decenas de niños que practican fútbol y otras disciplinas en el complejo social y deportivo caminaron hasta la puerta del edificio donde otrora funcionara un convento. Golpearon la puerta y entonaron cánticos. Buscaban ser atendidos por las monjas que ocupan el lugar pero nadie les abrió la puerta. Luego, cruzaron avenida 38, hasta el Hogar Escuela Cristo Rey, donde tampoco fueron atendidos. Pese a la pasividad de los manifestantes, la policía se hizo presente en el lugar.
Como viene informando Diagonales, la comunidad del histórico Club San Cayetano está en alerta tras una demanda iniciada desde la Iglesia para que desaloje el terreno ubicado en calle 39, 22 y 23.. Los directivos de la institución deportiva denunciaron además que se registraron varios ataques vandálicos en las instalaciones del predio.
Mario Martínez, vicepresidente de la entidad, explicó a Diagonales que el conflicto se originó hace poco menos de un mes, cuando el club recibió la notificación de la demanda que fue iniciada por la Congregación Hermanas Misioneras del Cristo Rey que funciona en 38 y 22 –con sede central en la provincia de Tucumán–, la cual reclama los terrenos donde están las instalaciones del club por el “no pago” de un alquiler.
La causa cayó en manos del juzgado Civil y Comercial de La Plata Nº 10 y desde la dirección del Club San Cayetano ya presentaron la documentación que acredita que el espacio lleva casi 30 años de funcionamiento en ese lugar, brindando el servicio deportivo a los chicos del barrio La Loma y otras zonas.
Según trascendió, la demanda fue por la presunta falta de pago del alquiler del terreno, aunque desde la comunidad de la institución indicaron que “nunca solicitaron una suma por la utilización del lugar que, hace muchos años, estaba abandonado”, dijeron.
La noticia generó la angustia de toda la comunidad del club. Los directivos, padres y más de cien chicos que juegan en las categorías del fútbol infantil se niegan a dejar las instalaciones que ellos mismos levantaron. Es que, según asegura Martínez, San Cayetano es “la segunda casa de mucha gente que trabajó para poner de pie, por ejemplo, el quincho y los vestuarios”.
Los directivos denunciaron además que, desde que se presentó la denuncia ante la Justicia, el club fue víctima de una seguidilla de ataques vandálicos, en los que se detectó la rotura de instalaciones y hasta se hallaron puertas soldadas. “El domingo pasado no pudimos entrar a podar los árboles porque apareció una monja acompañada por policías. Decía que era la dueña del lugar y tuvimos que irnos para no generar más conflictos”, señaló el vicepresidente.
El predio ocupa media manzana y está ubicado en 23 entre 38 y 39, en lo que sería “el patio trasero” del convento que reclama las tierras, dijo Martínez. Sin embargo, Nicolás Landa, otro miembro de la Comisión Directiva, contó que en la demanda no figuran los papeles necesarios para comprobar que esa congregación es la auténtica dueña del lugar.
En ese sentido, Landa dijo: “El lugar es nuestro porque hace treinta años pagamos todos los servicios y nunca nadie nos reclamó nada. La relación con las monjas siempre fue buena hasta que entró una nueva directora hace tres o cuatro años”.
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