Marcha atrás política, poco frecuente

Marcha atrás política, poco frecuente

No es frecuente, no hay muchos antecedentes, pero cada tanto pasa: un gobernante da marcha atrás con una medida. Es lo que pasó en Centenario, después que el gremio municipal saliera a bloquear la ruta, y se dictara una conciliación obligatoria. El intendente, Javier Bertoldi, anuló lo que había dispuesto.

Bertoldi había resuelto, mediante un decreto, pasar a planta permanente a un grupo importante de empleados, ubicados en la planta política del Municipio. El gremio consideró que no era procedente tal conducta, y salió a protestar. Al menos, este fue el diagnóstico del Intendente, quien este martes anunció que había desestimado la medida, y consideraba, por tanto, que ya no había motivos para el conflicto.

Sin embargo, el pase a planta de “amigos” políticos –una costumbre generalizada a fines de gestión- no era el único motivo del conflicto. Hay más, entre el que se cuenta el permanente reclamo de mejoras salariales, algo que en época de inflación es difícil desactivar.

El contexto promete la continuidad de dificultades, más allá de que se desactiven conflictos singulares. El nivel de gasto del Estado, en Neuquén, es muy alto, y en el caso de la mayoría de los municipios no tiene correlato con los ingresos. Estos  municipios trabajan con déficit permanente, y llenos de obligaciones hacia el mundo de los contratistas políticos.

Y esto no se ha solucionado.

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