El caso de Fabián Esquivel volvió a conmocionar a todo el país y en particular a la ciudad de La Plata. Este hombre de Tolosa -de 41 años- fue baleado en presencia de su hijo de 11, por un menor de 15 que, finalmente, fue derivado a un centro de recuperación de adictos en Mar del Plata.
A continuación, la entrevista completa.
RP.- ¿Estuvo en el lugar del hecho?
Efectivamente, me acerqué al lugar y la verdad es que quedé conmovido, más allá de que uno está –lamentablemente- acostumbrado a todo esto. Pero fue una escena desgarradora, no solamente vi llorando a los familiares, sino a todo un barrio. Un barrio de gente trabajadora… El hecho ocurrió a tres cuadras de mi domicilio, así que llegué rápidamente.
La policía, cuando hay un hecho grave, tiene orden nuestra -cuando estamos de turno- de avisarnos en el acto. Después se estableció que el delincuente era menor de edad y me retiré ante la llegada de la doctora Catani, que es la fiscal penal juvenil.
Pero eso no me impidió recorrer la zona respetando las medidas de seguridad periciales y pude ver la desgracia con mis propios ojos. Y lo que me aterra es que seguimos, una vez más, negando la realidad. Una realidad que es uno de los principales problemas que tenemos como comunidad y creo que, cuando tenemos un problema, lo primero que tenemos que hacer es reconocerlo.
Y después vamos a ver cómo podemos resolverlo. Quizá no podamos resolverlo, pero si no reconocemos el problema estamos perdidos. Y ese es el camino que se está eligiendo, que es esconder la basura debajo de la alfombra, negar la realidad, como se niega la inflación, como se niega el desempleo, como se niegan tantas cosas. Se está negando una realidad criminal, se está negando un aumento del delito, se está negando el aumento de la violencia y, en casi todos los delitos, se está negando la incidencia de la droga, se está negando que estamos perdiendo olímpicamente contra el narcotráfico.
Parece que esa es la estrategia, parece que eso es lo que recomiendan los asesores de imagen. Realmente no sé cuál es la explicación de semejante tontería, de negar una realidad que es palpable y que, encima, se quiera convencer a la sociedad diciendo que esto es un invento de ustedes, los periodistas.
RP.- ¿Se está combatiendo el narcotráfico?
Hoy es progre hablar de la marihuana. Todavía estamos discutiendo si es delito o no es delito, ya la Corte lo dijo. Terminemos con este tema, vamos a ocuparnos del narcotráfico, que es lo que tenemos que atacar… Hoy, la droga se consigue a la vuelta de la esquina.
Todavía no he visto los estudios, pero estoy convencido de que estos chicos actuaron drogados, o que actuaron para conseguir drogas, porque están desesperados por el paco y todas esas porquerías. Si hay paco, hay cocaína -porque el paco es el residuo de esa cocaína-, no entiendo por qué se niega. Lamentablemente, se cree que la gente es tonta y se la subestima.
RP.- ¿Cómo puede ser que los menores tengan acceso a las armas?
Lamentablemente, se consiguen fácilmente, hay armas altamente letales como la pistola 9 milímetros, que se consiguen en préstamos, en alquiler, en venta ilegal, en el mercado negro, son armas robadas a la policía, a las fuerzas de seguridad o, directamente, están circulando en el mercado negro.
Es fácil conseguir un arma, como la droga, se consigue fácil, aparte, la ley lo permite. Hoy, tener 16 años, es tener una licencia para matar. Este muchachito que mató a Fabián Esquivel tiene 15 años y, para la ley penal argentina, es inimputable, esto es así. Y es una discusión que también nos negamos.
No se discutió sobre imputabilidad. No escuché decirles -ni a un psicólogo, ni a un psiquiatra, ni a un pediatra, ni a un sociólogo, ni a un antropólogo- a los legisladores: “Miren, hoy, una persona de 14 años no comprende lo que es un homicidio”. No se discutió, lo que hubo fue una guerra de slogan: “Ningún pibe nace chorro”, y esas cosas... No hubo una discusión profunda sobre el tema.
No podemos dejar de discutir porque si dejamos de discutir nos manejamos con slogans, con frases, con panfletos. Argentina, hoy en día, es un país panfletario, nos enfrentamos con panfletos. (www.REALPOLITIK.com.ar)
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