Marcelo Byrne relativizó la definición de narcomunicipio que se hace sobre Junín

Marcelo Byrne relativizó la definición de narcomunicipio que se hace sobre Junín
En diálogo con Democracia, reconoció que hay “muchas causas por drogas”, advirtió sobre la dificultad para “conformar la prueba” en esos procesos y afirmó que se mantendrá al margen de “banderías políticas”.

Hace poco más de dos semanas el comisario mayor Marcelo Byrne asumió como nuevo titular de la delegación Drogas Ilícitas de la Policía en nuestro distrito.

Su llegada a la ciudad se da en un contexto de marcada preocupación por lo que se considera un avance del tráfico, la comercialización y el consumo de estupefacientes que, según distintos analistas, se traduce en un crecimiento de violencia social y un aumento de otros tipos de delitos.

En ese marco, las condiciones en las que deberá ejercer su cargo el flamante funcionario no parecen ser las ideales: debe cubrir ocho partidos de la región con cuatro móviles y un plantel de apenas 30 personas.

Si bien Byrne admite la escasez de recursos, se muestra confiado en su gestión en Junín.

En una entrevista con DEMOCRACIA, advirtió sobre la tramitación de “muchas causas” por drogas en esta jurisdicción, señaló la dificultad para “conformar la prueba” en este tipo de procesos, aseguró que se mantendrá al margen de “banderías políticas” y relativizó las definiciones estridentes, como la de “narcomunicipio”.

–¿Con qué se encontró cuando llegó a esta delegación?

Con una jurisdicción de más de 100 mil habitantes que incluye, además de Junín, Ameghino, General Pinto, Alem, Rojas, Chacabuco, Arenales, Viamonte, y estoy tratando de acomodarme yo, conocer a la gente y el personal con el que uno va a trabajar a futuro.

–Usted viene de ejercer el mismo cargo en Pergamino, una ciudad que podría ser considerada similar a ésta, ¿qué diferencias puede marcar entre ambos distritos?

Una de las diferencias tiene que ver con las vías de acceso o la forma en que puede llegar la droga. Pergamino está pegado a Rosario y eso es un problema. De hecho, nosotros, estando en Pergamino, hemos hecho procedimientos importantes de droga que venía de Rosario. Porque hay una distancia de 80 kilómetros y una ruta provincial que las une. Es cierto que acá tenemos la 7, que es una ruta nacional, que se comunica con Mendoza, San Luis y otras provincias importantes. Yo veo que acá hay mucha tramitación de causas, estamos hablando de, aproximadamente, cien causas.

–¿Eso significa que hay mucha droga?

No sé si significa que hay mucha cantidad de droga. Lo que es importante es el filtro. Hay que ver cuántas de esas causas son lo que uno puede denominar ‘potables’, es decir, que son ciertas y verdaderas, donde realmente venden. Porque también hay muchas que están mezcladas con otro tipo de delitos, que surgen a través de las sociedades de fomento, de los foros de seguridad, porque yo he palpado en este poco tiempo que llevo acá que hay barrios conflictivos en los que va mezclado el estupefaciente con el robo de motos, de autos, los arrebatos y otras cuestiones que son delitos que van de la mano de la problemática de la droga. Muchas veces la cantidad de causas no es real porque hay algunas en las que nosotros hemos certificado que realmente existe la venta, pero en otras nos hacen perder el tiempo. Lo que atacamos nosotros es la comercialización y en ese sentido hay una cantidad importante de causas.

Entonces, ¿qué análisis hace de este punto?

Hay que hacer una diferencia en la forma en que se hace la apertura de cada causa. Puede ser por una información que recoge el personal de la dependencia, pero después hay un montón de llamados al 101 y muchos no son veraces, en donde, por ejemplo, una persona tiene un problema vecinal y acusa al otro de vender drogas porque cree que de esa manera va a solucionar el conflicto. Lo cierto es que nosotros somos un área específica, nos dedicamos exclusivamente a este delito. En cuanto a las causas que hay en trámite, yo veo que todos los pueblos tienen la necesidad de que haya gente trabajando en ese aspecto. Uno recibe la demanda de los intendentes o de los secretarios de Seguridad locales, que requieren de nuestra presencia.

–¿Cómo fue el vínculo con las autoridades locales?

La semana pasada vinieron efectivos policiales del área de prevención, que depende de la Superintendencia de Drogas Ilícitas, se dieron charlas en dos colegios secundarios, y fue una gestión que realizó el secretario de Seguridad local, Víctor Knappe, que yo creo que es muy importante. Con el Poder Judicial también tengo relación, obviamente que con el que más hablo es el ayudante fiscal de Estupefacientes, aunque también tuve una entrevista con el fiscal de Menores, y he hablado con todos los que pude. Yo estoy a disposición y vine acá para trabajar con todas las ganas que tengo.

–Hoy el tema de la droga está muy presente y hay mucha preocupación en la ciudad, ¿usted notó esto?

Sí, lo he notado. Se acercaron algunos integrantes de los foros para ponerme en conocimiento de la problemática que existe, me trajeron información, aunque tenemos que tener en cuenta algunas cosas. Yo entiendo la necesidad de la gente a quien le urge este tema, pero la laguna que se genera está en cómo conformar la prueba de la persona a la que se la está acusando, porque el juez de Garantías, por ejemplo, tiene que ver reflejada la prueba de manera muy clara para permitir el allanamiento, y eso no es fácil. Yo tengo que colectar y fundamentar la prueba, y convencer al juez para que dé la orden de allanamiento. Este delito se combate por dos vías: con la prevención y ejecutando los lugares de venta.

–¿Cuál es el vínculo que hay en este tipo de delitos con el ámbito político?

Hay cosas que pueden estar en el medio y nosotros somos ajenos a eso. Yo tengo 29 años de carrera y más de diez en el área de Narcotráfico; tengo vocación por esta profesión que elegí hace tantos años y estoy comprometido con el trabajo. Las banderías políticas no me preocupan ni me interesan, cuando hay un trabajo para hacer, yo lo hago, donde sea, en la localidad que sea, y en el día y el momento en que se tenga que hacer. A mí no me influye si es de un partido o de otro, si es de un barrio o de otro. Yo vi en un diario que se habla de “narcomunicipio” porque creo que allanaron el domicilio de un empleado de la municipalidad. Que le allanen el domicilio a un empleado municipal puede traer consecuencias, de la misma manera que ocurriría con un policía, un concejal, o un bombero. Que cada uno se haga responsable de lo que hace: donde me lleve la investigación, yo voy a ir.

–Es común que políticos, fomentistas o dirigentes sociales digan que “todo el mundo sabe dónde se venden drogas”, ¿es realmente así? ¿ustedes lo saben y no pueden actuar?

No sé si todo el mundo sabe con certeza. Se asocia mucho la droga al delito y al crecimiento del número de hechos. Yo no lo vería de esa manera, porque no todo el que se droga, roba, y no todo el que roba, se droga. Yo asumo el problema. Información puede tener todo el mundo, pero la venta de drogas es algo muy especial, no es algo tan sencillo de comprobar.

–¿Qué impronta piensa darle a su gestión en Junín?

Mi objetivo es trabajar, yo me quedo acá la mayor parte de la semana y lo que yo pienso hacer es tratar de desarticular, de allanar la mayor cantidad de lugares de venta de drogas posible. Yo no voy a especular, cuando tenga que hacer el trabajo, lo voy a hacer, porque el problema existe y mi vocación es ésta.

–¿Cuál es el tema más complejo que debe afrontar?

Uno tiene que mirar los elementos con los que cuenta. Si yo tengo ocho partidos, tal vez a mí me gustaría tener una fuerza efectiva de Policía superior a la que tengo, y una flota automotriz mayor, para poder responder. Los recursos nunca alcanzan, lo mismo sucede con las comisarías, con la Departamental, y en todos lados la situación es similar. Si bien el señor ministro está haciendo un esfuerzo para mejorar en ese sentido, uno sabe que tiene que trabajar con lo que hay, y que la respuesta hay que dársela a todos. Mi objetivo es ése, tratar de llevar una solución a todos los lugares posibles. Yo encontré en esta área muy buena predisposición, muy buen personal, muy buen carácter humano y el personal está dispuesto a hacer todo lo posible y de la mejor manera.

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