El primer día de libertad de María Ovando estuvo signado por los trámites para recuperar a sus hijos. Muy temprano se reunió con el defensor de menores Carlos Elena y solicitó formalmente la restitución, pidió además custodia policial para garantizar la permanencia de los niños en la provincia por el temor a que la ex suegra se los lleve a Paraguay.
Ya cerca del medio día se reencontró brevemente con uno de sus hijos, la madre y parte de su familia. “Estoy más aliviada y feliz” resumió María este primer encuentro con parte de su familia. “Tenía miedo de lo que iba a pasar en la casa de mi mamá, después de todo lo que me dijeron que ellos declararon en contra de mi, estaba muy nerviosa, no sabía si venía o no, pero quería verles, ver a mis hijos”, dijo María.
Se mostró muy emocionada por la afectividad con la que la recibieron, abrazos y lágrimas signaron la vuelta a la casa de la madre a pesar de la sobreexposición y la utilización de sus declaraciones, con las que el Fiscal Federico Rodríguez pretendió fundar la acusación.
“Voy a volver el sábado o domingo a verles, yo quiero estar con ellos pero ahora no puedo, todavía no tengo un lugar para vivir junto con ellos”, aclaró María que permanecerá por un par de semanas en el hogar de transito Madre Teresa de Calcuta, lugar en el que no pude alojarse con niños.
Comentá la nota