Luego de que se conociera el procesamiento del ex juez de menores de Santa Fe, Luis María Vera Candioti, por avalar el robo de bebés durante la dictadura, una de las niñas apropiadas contó detalles de su historia y destacó el trabajo realizado desde la justicia.
En la maña de hoy se conoció la noticia del procesamiento del ex juez de menores de Santa Fe, Luis María Vera Candioti, en la causa que se investiga el robo de bebés durante la última dictadura militar en la provincia.
Junto a Vera Candioti, el juez federal de Santa Fe, Reinaldo Rodríguez, procesó en la misma causa al ex coronel Carlos Enrique Pavón, quien fraguó los documentos al entregar a la niña a la justicia cuando se desempeñaba como teniente primero en el Centro de Operaciones Tácticas del Área de Defensa 212, bajo las órdenes del coronel Juan Orlando Rolón.
Vera Candioti era juez de menores cuando en 1977 dio en adopción a la ahora nieta recuperada Paula Cortassa a una familia de la localidad de Venado Tuerto que, a diferencia de él, ignoraba el origen de la menor.
Esta tarde, en diálogo con LT10, María Carolina contó algunos detalles de su historia y destacó la actuación de la Justicia.
“Durante muchos años no me fue fácil hablar del tema, tuve años difíciles psicológicamente hablando”, advirtió la joven, quien recordó que “cuando me presento en el Juzgado de Menores en 1995 tenía entre 18 y 19 años y quería empezar a saber más de mi. A los 22 encontré a mi familia biológica y hoy tengo 35 años”.
Asimismo, Carolina indicó que “cada año que pasa y que se recuerda el golpe todavía siguen surgiendo dudas y preguntas desde donde queremos que se sepa la verdad sobre los desaparecidos”.
En cuanto al accionar de la Justicia, la muchacha apropiada dijo que “vamos a pasos lentos, pero se continúa avanzando. La Justicia no se mueve con la ansiedad de uno, pero sigue trabajando por el bien de todos, porque tiene que ver con subsanar heridas de toda la sociedad”.
Al ser consultada sobre los inicios de su búsqueda, Guallane confió que “fue algo que surgió de manera natural. Eran todas asociaciones por la edad que tenía, porque el tema se hablaba en el colegio, por cosas que no me cerraban sobre el fallecimiento de mis padres biológicos. Sabía que a adoptada pero no sabía el destino de ellos”. Al mismo tiempo, resaltó que “mis padres adoptivos tampoco sabían la verdad, me adoptaron de manera legal pero recibieron un paquetito que no sabían de donde venía”.
“Al principio me negué en conocer a mi familia biológica, pero después aparecieron preguntas y cosas que tienen que ver con uno, con el origen. Pero después, con el apoyo incondicional de mis padres adoptivos rastreamos, encontré muchas verdades y montañas de mentiras”, comentó.
“Hubo muchos que ponían palos en la rueda para que yo nunca sepa quién era realmente, pero van cayendo solos, porque la Justicia está actuando bien”, dijo Carolina.
Al explicar los motivos que la llevan a contar, una vez más, su historia Carolina destacó que “mis planes eran, a partir de mi maternidad hace 7 años a vivir por y para mi hijo y familia, porque no quiero transmitir nada del dolor que tengo a mi hijo, pero también se que hay cosas que tengo que hacer por el futuro de él. Es necesario”.
Por última, al ser consultada sobre los motivos por los que no usa el nombre que le pusieron sus padres biológicos (Paula Cortassa), explicó que “no tengo registro de mi vida como Paula Cortassa, por eso sigo siendo Carolina Guallane” y agregó que “me rompe mucho las pelotas no poder cambiar en mi DNI el día y el lugar de mi nacimiento. Ese es otro invento de Vera Candioti”.
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