"En agosto de 2011, dos días antes de las elecciones provinciales últimas, la Cámara Contencioso Administrativo fulminó con su declaración de nulidad absoluta e insanable de las Resoluciones dictadas por la Junta Electoral Provincial con las que se había pretendido convalidar los votos voligomas o abrochados.
"Frente a un nuevo intento de reflotar estas maniobras que advertimos, debo decir que la manipulación de las normas electorales, adecuándolas a las necesidades de su estructura de Poder y que solamente pretenden direccionar y mantener votos cautivos de electores tucumanos, es quizás uno de los actos de mayor gravedad institucional y violenta la expresión de la voluntad soberana del pueblo que debe poder expresarse a través de un voto libre, sin condicionamientos, ni vergonzosas distorsiones", continuó.
"Es paradójico que quienes enarbolan las banderas del justicialismo, a más de un año de las próximas elecciones y ante la desesperación producida por augurios que continúan marcando el declive de esa forma de política que subestima a los ciudadanos, y la consolidación del Acuerdo Cívico y Social como la clara alternativa para la provincia, vuelven a elucubrar extraños experimentos que, expresa o veladamente, desvirtúan y atentan contra lo que desde todo el arco político debemos consolidar, que es el un sistema de garantías que asegure el más fiel pronunciamiento de los ciudadanos a través del voto", destacó Manzone.
Por último sostuvo que "la mayoría legislativa con que en el presente cuenta el bloque oficialista en la legislatura puede hoy permitirles sancionar un proyecto electoral escandaloso e inconstitucional, pero no podrán evitar una nueva deshonra a su propia historia partidaria atentando contra la libertad de voto de la democracia tucumana, ni ser protagonistas de otra vergonzosa página histórica con la consiguiente judicialización que impulsaremos de cualquier intento de reforma electoral arbitraria que intente defraudar la voluntad electoral del pueblo de Tucumán".

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