“Mantener viva la llama de Malvinas”

“Mantener viva la llama de Malvinas”
Revivir toda la etapa de Malvinas, escuchar esos sucesos contados en primera persona, con lo que ha significado esta guerra para nuestro país, no es poco. La piel muchas veces se eriza al escuchar relatos que aún están vivos en personas que estuvieron allí.
Peniel Villarreal, Enrique Lentore y Gerardo Fassi son ex combatientes y componen, junto a otros integrantes, el Centro de ex soldados combatientes en Malvinas de Rafaela y el departamento Castellanos y se preparan para la gran inauguración de la Sede y el Museo, en Av. Italia 1147.

Las obras vienen avanzando y uno de ellos asegura “que esta vez sí será inaugurado”, ya que años anteriores quisieron hacerlo pero, por una cosa o por otra, no lo lograron.

“Con lo poco que tenemos, buscamos mantener vivía la llama de Malvinas. Lo más importante, a parte del museo, es el trabajo de malvinización de todos los muchachos que estamos acá. El trabajo para que la gente, los chicos de las escuelas se concienticen de cuál es la realidad, de que las Malvinas son nuestras. Además, queremos aprovechar que acá hay un poquito de historia viviente y contarles nuestras vivencias para que sepan lo que vivimos”, destaca Enrique.

Esa será la intención de este lugar, que buscará “formar un museo para que la comunidad vaya viendo todo lo que se estuvo luchando para lograr todo esto, y que quede algo dentro de la comunidad y dentro del Departamento se refleje lo que fue Malvinas. Hay que lograr armar el museo, que no es fácil. Se está trabajando para armarlo como se debe. Después de esto comienza el trabajo más difícil”, dijeron Peniel y Gerardo, a este medio.

La mitad de las cosas que habrá en el museo son donadas, mientras que la otra mitad fueron adquiridas. Una de ellas, y la que quizá más llama la atención, es el enorme cañón con el que uno se topa ni bien ingresa al museo. El mismo estaba en el Destructor Py, lo renovaron, lo cambiaron, lo mandaron a rezago y se gestionó para que sea donado.

Por otro lado, el día de la inauguración, ellos serán el nexo con la gente que se acerque. “Nos vamos a ir repartiendo”, dijeron, mientras que más adelante habrá horarios fijos.

CONFORMACION

En abril de 2008 se comenzaron a juntar en el club de bochas de 9 de Julio, donde se formó la primera comisión. Por ese entonces buscaban la manera de conseguir fondos, además de la cuota societaria que aporta cada integrante. El lote actual fue donado por la Municipalidad. “El primer Centro de ex combatientes que se había formado, ni siquiera tuvo un presidente. Pero después de un tiempo y tras conseguir la lista de todos los veteranos de guerra del departamento Castellanos, se comenzó a hacer de otra manera. Muchos no pudieron venir, pero se eligió un presidente que terminé siendo yo. Después pasó lo de la ley que determinó quiénes eran veteranos de guerra de Malvinas y quiénes no. Los legisladores trazaron un círculo de 200 millas marinas de exclusión y todo aquel que estuvo ahí, ya sea aire, tierra o mar, reunía la condición de excombatientes. Ahí nos quedamos sin muchos compañeros, que hasta el día de hoy vienen luchando y nosotros jamás tuvimos la culpa de que el Gobierno determinara de esa manera y ellos piensan que hasta el día de hoy merecen ser excombatientes de Malvinas”, destaca Enrique.

Después de estas circunstancias, el Centro tenía el terreno en comodato y habían comenzado con cimientos y con las columnas de hierro que hoy sostienen el museo. Más tarde, cuando ya se determinó quién era ex combatiente y quién no, se hizo todo un estatuto nuevo. Los fondos salen de un aporte de los 43 integrantes del Centro y por la venta de bonos contribución.

Por otro lado, envían un agradecimiento al pueblo del departamento Castellanos por la campaña de socios benefactores que respondieron muy bien las veces que se pidió una ayuda.

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