San Martín logró anoche por primera vez en el torneo ganar dos juegos seguidos, coincidiendo con el estreno de Juan Manuel Azconzábal como director técnico del equipo. Fue victoria 2-1 sobre Douglas Haig, teniendo un muy buen primer tiempo en el que marcó las diferencias y los goles.
Una victoria que suma en todo sentido. Por ser el debut de Azconzábal, por ganar dos juegos seguidos, por el envión anímico que significa, y para un plantel que necesitaba volver a sumar 3 puntos para enderezarse de poco, ir construyendo el nuevo San Martín y a partir de ahí, y con el correr de los partidos, plasmar la idea de juego que el Vasco quiere y que anoche, en gran parte del encuentro, lo pudo realizar y que fue cuando el verdinegro marcó las diferencias y los goles.
Fue dominador, más allá de los sustos, y tuvo muchas y claras opciones de gol. No obstante le tomó 15 minutos aceitar lo pedido por el nuevo entrenador. Y fue cuando en una jugado que se repitió toda la noche, Leandro González desbordó, metió el centro, y que Lucas Salas por muy poco no le dio de cabeza con el arco a su disposición.
Y fue el sanjuanino Salas, casi siempre, quien tuvo el grito en sus pies. Como a los 26’ cuando Kruspzky lo asistió y Lucas sacó el remate que contuvo el arquero Alvarez. Hasta que a los 30’ llegó el gol. Cristian Alvarez envió el centro medido que Gastón Caprari, de cabeza, puso el 1-0 merecido.
Y que en ese andar prolijo de San Martín, ante el asombrado y perdido Douglas, volvió a meterse Salas en el área, Gioda le cometió falta y a los 43’ Mauro Bogado, fuerte y al medio, estampó el segundo del Verdinegro. Con el 2-0 se fue al descanso, que pudo ampliarlo al minuto del complemento, otra vez con el pibe sanjuanino, pero prefirió cedérsela a Caprari que no lo esperaba y por eso le sacaron la pelota. Mientras que el rival empezó a hacer cambios, se fue animando ante la falta de concreción de San Martín y de a poco emparejó el juego porque el local bajó la intensidad del parcial inicial y porque físicamente el partido se lo mostró así. Pese a ello Diego García tuvo un mano a mano sobre los 31’. Pero lo que vino después fue de Douglas.
Pero llegó la roja del ingresado Jofré y por ello el conjunto de Azconzábal se replegó, perdió la pelota y ya no tuvo la sorpresa de esos pelotazos a espaldas de los defensores que fueron su sello en el inicio. Y fueron momentos de tensión ya que a los 40’ Defrancesco descontó y a los 45’ Quiroga le sacó el empate de la línea a Sisterna, para un triunfo sufrido, pero triunfo al fin

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