Sucedió a plena luz del día en la zona sur de la ciudad. La víctima es propietario de numerosos remises.
Lo que parecía una mañana más en la casa de la familia Almirón se transformó en una pesadilla. Víctor Almirón (44), quien sería técnico en electrónica y se dedica a reparar equipos de comunicación, propietario de una pequeña flota de 5 remises y en la parte delantera de la casa tiene un comercio tipo despensa, estaba en el inmueble junto a su esposa Claudia Díaz (46); sus dos hijos -de 21 y 22 años- dormían en su habitación.
El matrimonio desayunaban con normalidad, cuando de repente ingresaron dos personas a la parte del negocio y cuando él salió a atenderlos el delincuente sacó el arma y le exigió que le entregara el dinero.
Víctor relató que en un primer momento pensó que se trataba de una broma. Uno de los ladrones tenía parte de la cara tapada con una remera. En ese momento apareció un tercero y pasaron al interior de la casa donde estaba su mujer.
Terror
Con violencia la tiraron al piso, pisándole la pierna y apuntándole con el arma y mientras otro le remontaba una pistola en la cabeza al dueño de casa, pedían insistentemente por “la plata”.
El hombre sacó de sus bolsillos lo que tenía y su billetera, estima que tenía aproximadamente unos $4.000; pero eso no conformó a los ladrones que al parecer sabían que guardaba más dinero.
Los delincuentes los hicieron ingresar en una habitación, con alambres maniataron a Víctor y a su mujer, despertaron a los hijos de la pareja y los hicieron tirarse en el piso boca abajo y los ataron de pies y manos.
Información
Pese a que Víctor Almirón hacía frente a los delincuentes y sostenía que no tenía más dinero, los ladrones encontraron un manojo de llaves pequeñas, las cuales pertenecían a unas cajas que estaban en un placard. Allí el dueño de casa guardaba los ahorros que estaban destinados aparentemente a la compra de un automóvil 0 kilómetro.
Una vez que se alzaron con el efectivo y unos seis equipos de radio transmisión, los malvivientes se dieron a la fuga. Un cuarto integrante de la banda los esperaba afuera en un vehículo y se escaparon con rumbo desconocido.
Los damnificados dieron rápido aviso a la policía, en minutos los efectivos arribaron a la vivienda de Manzana G Lote 17 del Ejército Argentino Ampliación. Se dispuso un cierre de rutas y un rastrillaje por toda la zona, sin que se pudiera dar con los autores.
Se supo que tenían tonada de otra provincia; las víctimas no sabían especificar si de la provincia de Buenos Aires o de Tucumán. Eran jóvenes y de cutis morocho.
Trabajaron en el lugar personal de la Comisaría 11ª, División Criminalística, Delitos Comunes entre otros. Al cierre de esta edición los ladrones eran intensamente buscados. EL LIBERAL pudo acceder al “photo fit” de dos ladrones, el tercero (que se presume sería el entregador) tenía tapado el rostro.
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