Hasta el año 2011, el sanatorio de Berisso que regentea De Rosa se llamaba Instituto Médico Argentino. Una auditoría del PAMI había detectado que en esa institución ni siquiera había agua caliente, por lo que se determinó el traslado de pacientes de la obra social al hospital de Berisso.
Hasta se había planificado levantar una unidad especial de atención para los afiliados de la obra social. El proyecto quedó trunco porque Araceli Mastellone, titular del PAMI regional La Plata, restituyó las cápitas al Argentino. Pero con una variante: la clínica cambió de dueño. Fue cuando apareció Juan Manuel de Rosa, junto a un socio Christian Acosta Godoy.
Según publicó la revista Noticias, las clínicas que conduce De Rosa estarían recibiendo fondos del PAMI para rubros altos que no pueden absorber. Por ejemplo, al tratarse de sanatorios de complejidad intermedia, tiene más de 12 mil cápitas para cuidados críticos, pero escasas camas en terapia intensiva. En otras palabras, los números estarían inflados.
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