Los que más subieron son los cuadernos, los repuestos de hojas, las mochilas y las cartucheras. Para afrontar las subas, muchas familias buscan promociones y descuentos. Los comerciantes dicen que por ahora el movimiento es tranquilo.
En la canasta escolar 2011, el golpe al bolsillo lo dan, principalmente, los cuadernos, los repuestos de hojas, las mochilas y las cartucheras, con subas que van del 10% al 20% en artículos de primera marca.
Para sobrellevar la vuelta a clases, los comercios minoristas están apostando a distintas promociones: ofrecen paquetes o combos de útiles a precios más convenientes que comprarlos por separado y cupones con descuentos para próximas compras. Además, en combinación con los bancos, brindan descuentos de hasta el 15% con cuotas sin interés por pagar con las tarjetas de determinada entidad bancaria, una modalidad ya instalada en fechas de fuerte expectativa de ventas como el Día de la Madre o el Día del Niño.
La canasta escolar tiene varios niveles de aumentos, de acuerdo con su composición: la canasta "masiva" (la de productos más baratos) subió un 10% y la "selectiva" (primeras y segundas marcas y artículos sin licencia de personajes de la televisión) entre un 10% y un 15%.
"Encontramos una suba promedio del 15%", dicen en las librerías. Y explican que "estos aumentos forman parte del proceso inflacionario que atraviesa la economía argentina".
A menos de un mes del comienzo del ciclo lectivo, previsto para el 28 de febrero, los comerciantes comentan que por ahora el movimiento es tranquilo. "La gente mira y pregunta mucho, pero compra poco. Creemos que a partir de esta semana las ventas van a empezar a moverse", sostiene José Luis Conforti, propietario de una librería ubicada en el corazón del centro de Mar del Plata.
Los precios varían según la calidad, el barrio y el tipo de comercio. Las carpetas se consiguen desde $7 las más simples hasta $45 las más caras y las cartucheras comunes rondan entre $5 y $20, pero si son de dibujos como Kitty o Ben 10 superan los $50. Una mochila económica se puede adquirir a partir de los $50; un cuaderno desde los $5; y una caja de lápices de 12 unidades desde los $11. Además, un repuesto familiar de 480 hojas de primera marca cuesta $49 y los guardapolvos parten desde los $40 hasta los $60.
El aumento de la canasta escolar inquieta a más de un padre. Mientras que algunos productos mantuvieron su precio en relación al año pasado, otros lo incrementaron considerablemente. Por caso, una caja de 12 fibras de primera marca pasó de costar $8,90 a $13, y por una regla piden $2,90, mientras que en el 2010 se vendía a $1.
"Hay una gran variedad de precios acorde con el lugar de la compra, la calidad y también los personajes de moda que aparecen en carátulas, cartucheras o mochilas", explicaron desde Consumidores Argentinos tras un relevamiento comparativo de precios.
Sandra González, titular de Adecua, advirtió que hay "una diferencia de hasta el 40%" entre los precios minoristas y mayoristas, y recomendó agruparse entre varios padres a la hora de hacer las compras.
Desde la Cámara Argentina de Papelerías, Librerías y Afines, Daniel Iglesias confirmó que se trabaja con la Secretaría de Comercio para lanzar, en los próximos días, una canasta escolar con un sensible aumento del 7%. "Incluirá entre 50 y 55 productos de primera marca línea económica. El precio final variará en relación con los productos ya que no es lo mismo los insumos para primer grado que para séptimo", explicó.
En tanto, los textos escolares también sufrirán un alza que será de entre el 10 y el 20%, según estimaron fuentes del sector. Por ejemplo, los manuales de primero, segundo y tercer grado costarán entre 60 y 74 pesos y los de colegios secundarios entre $72 y $90.
"Lo que más subió fue el papel. Pero después el resto de los productos se mantiene casi al mismo precio que el año pasado. En promedio, el aumento de la canasta escolar no supera el 10%", asegura Gustavo Esperguin, titular de la librería Lanci.
Para vestir a un chico que asiste a una escuela privada hay que sumar los costos de los uniformes, que este año traen incrementos del 10 al 20%. Un conjunto de pantalón gris, camisa y pulóver ronda los $150. En el caso de las niñas, un jumper, una chomba y un pulóver suman $160.
En Oxford -un local ubicado en pleno centro- buscan seducir a los clientes con promociones y facilidades de pago. "Ofrecemos hasta seis cuotas sin interés con tarjeta de crédito. Y les hacemos descuentos de hasta 10 pesos a quienes llevan dos repuestos de hojas familiares", comenta Gabriela Alvarez, encargada de la librería.
Ningún comerciante consultado consideró que se pueda armar una canasta por menos de $100. La presidenta del Centro de Educación al Consumidor, Susana Andrada, cree que se quedan cortos: "Hoy se necesitan $220 para una canasta media. Pero si pensamos en una canasta premium, llegamos a valores imposibles de cubrir, superiores a $400", estimó.
"Buscamos comprar bien y gastar poco"
Para los chicos, las librerías pueden llegar a ser tan divertidas como las jugueterías, por la gran variedad de útiles escolares que ofrecen. Sin embargo, lo que para ellos puede ser un disfrute puede resultar un dolor de cabeza para sus padres que este año se encuentran con aumentos de hasta un 15 por ciento.
Los papás de Andrés Lozada (7), que este año cursa segundo grado, van a aprovechar todos los útiles del año pasado que quedaron en buen estado, sobre todo la mochila y la cartuchera, que son los más caros de la canasta escolar. "El año pasado le compramos la mochila de Ben 10 que ahora cuesta casi 200 pesos, una locura", dice su mamá Lorena. A pesar del calor, la familia salió a comprar el guardapolvos que este año usará Andrés. "Recorrimos negocios y decidimos comprarlo acá porque es de buena calidad", explica en la puerta de un negocio de la avenida Independencia. Pagaron 57 pesos por un talle 10, con broches a presión, que el año pasado costó alrededor de 49 pesos: 16% más.
Falta poco para que comiencen las clases. Llegó el momento de prepararse, la parte más entretenida para los chicos: salir a comprar los útiles escolares. "Tengo tres hijas. Las dos más grandes están en la facultad y ya no les compro los útiles. Pero la más chica todavía está en primaria y sólo por ella cada año gasto más y más. Mucho más de lo que gastaba por las tres nenas hace tres años y eso que compro siempre lo mismo", cuenta María Tejano.
Para ahorrar, la mujer se organiza. Primero, verifica qué útiles sobraron del año anterior, luego los marca en la lista para no comprar de más. Al llegar a la librería se lleva todo en packs: "Buscamos comprar bien y gastar poco". Y agrega: "Me conviene comprar en cantidad porque nunca se cuánto van a subir los precios. Así, gasto más de lo que está en la lista, pero me ahorro para el año que viene. Lo mismo pasa con la mochila. Prefiero comprarle a la nena una buena, que me sale más de $100 pero le dura años. Gastar en algo que no dura nada, no sirve. Es perder plata".
Andrea Acuña, en cambio, prefiere ahorrar de otra manera: "Los chicos van a usar el mismo uniforme que les compré el año pasado porque están buenos y todavía les entra. Después iré viendo si necesitan algo". La mujer tiene cuatro hijos. Pero salió de compras con los más chicos: Verónica, Esteban y Lucrecia ayudan a su mamá a elegir los útiles.
"Subieron los precios de las cartucheras y las carpetas que son de plástico. A las chicas, encima, les gusta todo lo que es de Princesas o de High School Musical, que son más caras", dice Andrea mientras lleva el changuito para cargar los útiles. "Prefiero venir a la misma librería de siempre que ir a un mayorista, tardar tres horas y dejar a las chicas solas. No es mucho el ahorro", se conforma.
Claves para ahorrar
Con los aumentos de este año comprar en grupo vuelve a ser una estrategia clave para gastar menos en útiles escolares. Otras estrategias para cuidar el bolsillo son:
- Organizarse: revisar todo lo que quedó del año pasado para aprovechar al máximo.
- Evitar lo innecesario: hacer una lista antes de salir a comprar (en muchos colegios las entregan a fin de año), respetarla al pie de la letra y no sumar productos que después la docente no pedirá.
- No descuidar la calidad: pueden ser una mal negocio las hojas que no resisten un borrón o los guardapolvos con costuras débiles a los que se le caen los botones.
- Reavivar la cadena de préstamos de manuales: es un mecanismo viable entre primos, vecinos o conocidos.
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