Manantiales Behr quedó sin actividad por daños sufridos en las instalaciones

Manantiales Behr quedó sin actividad por daños sufridos en las instalaciones
El escenario del yacimiento, a 700 metros sobre el nivel del mar, mostraba ayer puertas barreteadas, cerraduras forzadas, equipos destruidos con mazas o piedras y cables cortados con alicates, según la denuncia de la operadora. Los autores del atentado sabían dónde golpear con lo mínimo para inutilizar un equipo.

El yacimiento de Manantiales Behr quedó desactivado por completo debido a los destrozos generados, según la operadora YPF, por los petroleros jerárquicos como parte de las medidas de fuerza.

El yacimiento de Manantiales Behr quedó desactivado por completo debido a los destrozos generados, según la operadora YPF, por los petroleros jerárquicos como parte de las medidas de fuerza que impulsan desde el martes 30 de noviembre. Los equipos destruidos afectaron las comunicaciones y el suministro eléctrico del campo.

Durante una recorrida al lugar, Diario Patagónico pudo constatar ayer que los destrozos en el único yacimiento que opera la empresa hispanoargentina en Chubut inutilizaron importantes y costosos equipos que permiten el control de la producción de hidrocarburos.

Puertas barreteadas, cerraduras forzadas, equipos destruidos con mazas o piedras, cables cortados con alicates, entre otros perjuicios, terminaron por dejar sin actividad al yacimiento. El martes ese campo quedó incomunicado porque se rompió totalmente el módulo de comunicación ubicado a pocos kilómetros del ingreso.

Los ataques fueron a puntos neurálgicos del campo petrolero, destinados a afectar la extracción de crudo. En la mayoría de los casos no se veían destrucciones totales sino que se rompía un dispositivo o se cortaba un cable específico que inutilizaba el equipo en cuestión.

Los autores sabían dónde golpear con lo mínimo para volver inútil un equipo. En algunos casos, voceros de YPF explicaron que podrían tardar hasta 20 días en conseguir los repuestos para hacer el cambio y poner en marcha los diferentes sectores del yacimiento.

En el sector denominado San Diego de Manantiales Behr la rotura de una batería dejó sin suministro eléctrico a una veintena de AIB (Aparato Independiente de Bombeo, mejor conocida como “Cigüeña”) y algunos equipos PCP (bombeo de cavidades progresivas) están inactivos sin extraer crudo hacia la superficie.

Las centrales de telemetría y otros sistemas de automatización del yacimiento también fueron el blanco del gremio jerárquico petrolero, según denunció la operadora. Baldes de pintura y aceite fueron empleados para dañar instalaciones eléctricas.

En otro de los sectores afectaron una estación destinada a administrar los tanques de almacenaje de crudo y agua, recursos que terminaron rebalsando y arrastrándose algunos metros desde las piletas por el campo. El viento además generaba un rocío con el agua y el hidrocarburo que salían de las cañerías pinchadas.

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