El secretario de Economía dijo que la empresa sólo puede prestar el servicio hoy pero que no tiene un plan para el futuro. Admitió que presenta problemas financieros. De dónde surgió el nombre de Innviron
Esas fueron algunas de las preguntas que surgieron ni bien este diario reveló el plan del gobierno de Juan Jure para incorporar a un socio norteamericano que, dicen en el gobierno, está dispuesto a invertir 60 millones de dólares para construir una planta modelo que convertiría la basura en energía eléctrica.
Guillermo Mana, secretario de Economía, es quien, junto al intendente Jure, está llevando adelante las negociaciones con los representantes de Innviron. En una entrevista con PUNTAL detalló las razones de la venta que se viene.
- ¿Por qué se genera en este momento la necesidad de que Gamsur incorpore a un inversor privado? Hace poco el Municipio compró las acciones.
- A ver, no lo plantearía en términos de una necesidad de ahora. No perdamos la perspectiva de dónde viene Gamsur. Tuvimos que hacernos cargo de la empresa en mayo del año pasado en una situación de extrema debilidad, en una situación en la que era muy compleja la administración de la empresa, que ya estaba con serios problemas financieros y operativos. La urgencia de ese momento nos llevó a ordenar la empresa y a continuar prestando el servicio del mejor modo posible. Eso lo hemos venido haciendo y lo continuamos haciendo. Pero, en paralelo, hemos ido trabajando en esta idea de que Gamsur es fruto de lo que se pensó hace diez años y hoy tiene un contrato vigente de hace cinco años. Ha pasado demasiado tiempo y no podemos dejar de pensar en un plan, una solución de la higiene urbana para el mediano y largo plazo de Río Cuarto. Eso tiene dos aristas. Una, es la de la propia empresa; es decir, cómo Gamsur va a continuar prestando del mejor modo posible el servicio de barrido, recolección de basura y manejo de los residuos. Pero, tampoco podemos dejar de ver la implicancia que tiene la higiene urbana para toda la ciudad. Y ahí adquiere una relevancia superior el manejo integral de la basura, el tercer elemento que hay que analizar. Por lo cual, surge ahora pero también siempre estuvo presente esa necesidad de inversión.
- ¿No puede sostenerse Gamsur tal cual está ahora? ¿Nunca pudo superar su debilidad financiera?
- Mire, si hablamos que durante todo este tiempo hemos venido conversando y ha habido algunos interesados en la higiene urbana de la ciudad -con mayor hincapié en la recolección o en la deposición final de la basura- eso quiere decir que la empresa está cumpliendo con lo que tiene que cumplir. De todos modos, está cumpliendo con el hoy. No estamos desarrollando un plan de largo plazo. Eso es un hecho y no podemos dejar de pensarlo. Si usted me dice ¿hoy Gamsur está prestando el servicio como corresponde? La contesto que sí sin ninguna duda. Más allá de las cuestiones que pueden ocurrir ocasionalmente, está fuera de discusión que Gamsur está prestando el servicio como corresponde. Eso debe quedar a un costado. Por lo cual, lo que a nosotros nos moviliza, más que el hoy, es pensar un plan a mediano y largo plazo. No podemos seguir en este esquema que la última vez que se pensó ya lleva cinco años. Tenemos que pensar un esquema diferente y estamos obligados a intentar darle a la ciudad la mejor tecnología, el mejor manejo de la basura. Ojalá resulte bien, de manera exitosa. La empresa tiene sus dificultades financieras, por supuesto. Nunca lo hemos negado. Claro que las tiene. Las tenía cuando nosotros nos hicimos cargo, por eso debimos tomarla. Pero seamos equilibrados y justos en la apreciación: el problema que tiene no le impide prestar el servicio como corresponde. El problema que, en todo caso, tiene Gamsur, sí nos puede estar complicando el mediano y largo plazo.
- ¿Entonces la decisión de comprar las acciones fue más una salida de emergencia que un plan pensado a mediano y largo plazo?
- Nosotros, en un primer momento no habíamos pensado en comprar las acciones y así fueron las negociaciones. Lo que discutíamos en ese momento era el valor del canon. Pero el primer pedido de quienes fueron nuestros socios se acercaba a 2,7 millones de pesos. Y estamos hablando de hace un año. Nosotros hoy estamos pagando 1.900.000 pesos mensuales y la empresa está prestando el servicio. Está bien, no estamos mirando el mediano y largo plazo, pero tampoco lo mirábamos el año pasado. En las negociaciones con el sector privado no se hablaba de mediano y largo plazo sino de levantar la basura todos los días. Nosotros lo pudimos hacer a un costo infinitamente inferior. Cuando notamos que, fruto de esa negociación, ya nos estábamos quedando con el manejo operativo de la empresa, lo racional era que si nos hacíamos cargo de todo el manejo de la mixta, entonces teníamos que ser los dueños. Ahí se planteó la compra de acciones porque nos pareció lo más justo.
Un privado
- ¿La única salida es la inversión de una empresa privada o también se puede pensar en un esquema diferente?
- Creo que tenemos que estar abiertos a las alternativas. Si me pregunta si hoy la Municipalidad está en condiciones de capitalizar la empresa le digo que no. Hoy estamos en condiciones de prestar el servicio. Nada más. Pero no podemos hacer una inversión millonaria que capitalice a la empresa y le dé a la ciudad un manejo tecnológico de primer nivel en la deposición final de la basura. Hoy no lo podemos hace desde el Estado. Por eso es que uno plantea que un experto privado en la higiene urbana, en el manejo de la basura, nos traiga una tecnología blanda, que es el cómo se hacen las cosas. Esa transferencia tecnológica blanda sólo la puede dar un experto. No la tiene Río Cuarto. Podemos seguir sin tenerla pero no estaríamos cumpliendo el objetivo de tratar de lograr para la ciudad lo mejor. Entonces, hoy desde la Municipalidad es muy difícil esa capitalización. Es mucho más fácil que venga desde el sector privado. Y no desde cualquier sector privado, sino uno que tenga suficiente experiencia, conocimiento, capacidad tecnológica para hacerlo del mejor modo posible.
- Ni bien se conoció el proyecto una de las principales críticas de la oposición fue que la incorporación de capital privado no está planteada como una licitación. ¿Es posible revertir en ese punto el proyecto?
- Es para opinarlo, para hablarlo. Lo que necesitamos es tener una oferta concreta. Lo que hemos venido haciendo hasta ahora es conversando. Hemos tenido negociaciones entre comillas porque no hay nada cerrado. Hemos venido hablando, compartiendo ideas, un modo de ver el problema. Cuando la oferta exista, en ese momento se dará la situación para hacer la evaluación porque si la tecnología propuesta no existe en el país, es medio absurdo plantear una licitación cuando sé que no va a haber competencia. Digo esto, si fuera el caso. Algo así estamos conversando pero lo quiero ver escrito.
- ¿No va a haber licitación entonces?
- La licitación tiene sentido y razón de ser cuando hay varios oferentes que pueden pujar por lo mismo, en las mismas condiciones. Si no, ¿qué vale? Estamos buscando un socio. Y no queremos a cualquier socio. Si no, recordemos cuando se armó la empresa: me parece que no hubo ninguna licitación para ver quién iba a ser el socio de Gamsur. Fueron a golpear la puerta de determinadas personas, lo cual me parece bien. Si estoy formando una sociedad la armo con quien yo quiero que sea mi socio. En este caso, no se trata solamente de prestar el servicio, en cuyo caso uno puede pensar en una licitación. Estamos pensando en una venta de acciones y, por lo tanto, estamos en la búsqueda de un socio. Son dos elementos que no hay que perder de vista cuando hablamos de la licitación. Primero, si la tecnología que pretendemos para el manejo de la basura puede ser licitada por muchas empresas. Segundo, no nos olvidemos de que estamos buscando un socio. Es muy importante que elijamos a quien nos deje conformes. Por supuesto, que lo que resultare de la propuesta que recibiéramos se verá en el Concejo Deliberante, se va a votar, se va a aprobar o a rechazar. Cada uno tendrá su opinión y está bien que así sea. Nosotros creemos que con esto estamos dando un paso hacia adelante. Hemos podido garantizar el servicio, algo que parece muy básico y de poca sustancia. Bueno, nos fue muy difícil por las circunstancias en las que nos tocó. Sin embargo, logramos mantener la prestación del servicio. Ahora queremos dar otro paso, queremos pensar en el mediano plazo en el manejo de la basura. Este es el camino que hemos emprendido.
- Una pregunta que surgió ni bien se conoció el proyecto es ¿de dónde salió esta empresa norteamericana? ¿Aparecieron ellos mismos con una oferta?
- Nosotros, hace cuatro o cinco meses que decidimos emprender este camino. Ha habido otras empresas que se han acercado. Es habitual y casi cotidiano. Empresas que se acercan para ofrecer hacer una obra, para una concesión. Es muy común. Y han venido otras empresas también a hacer planteos por el tema de la basura, del enterramiento urbano. Uno está permanentemente hablando. Cuando empezamos a caminar en este sector de la higiene urbana empiezan a aparecer diferentes empresas, diferentes jugadores del mercado y así fue cómo llegamos a ellos. Es lo habitual. ¿Qué le sacó la habitualidad? Que cuando nosotros escuchamos nos gustó. Cuando escuchamos este camino, que no era sólo la administración de la basura sino que había una mirada integral de la ciudad, eso nos animó a seguir la conversación. Y en eso estamos.
Comentá la nota