Malestar policial por traslados "inesperados"

Ayer se confirmó que el comisario Víctor Urrutia dejará la jefatura de la Alcaidía y pasará a ocupar el cargo de segundo jefe de la Seccional Segunda. Hay en marcha por lo menos una decena de cambios más en toda la provincia. Efectivos policiales expresaron su malestar por estos movimientos que, recuerdan, no son habituales en esta época del año. "En el personal policial de varias comisarías el ambiente laboral no es el mejor" dijo un policía que aguarda expectante por lo menos el aumento salarial comprometido.

Mientras el secretario de Seguridad Oscar Martínez Conti se reunió el pasado fin de semana con la plana mayor de la Policía del Chubut con el propósito de evaluar la actividad operativa en torno a los nuevos recursos tanto humanos como técnicos, al menos en esta ciudad ha comenzado a crecer el rumor de un creciente malestar en las filas. 

Según informaron las fuentes a este medio, el malestar tendría estrecha relación con los sorpresivos cambios y traslados que usualmente no se hace en esta época del año y supuestamente están planificados durante los últimos días de noviembre y primeros de diciembre, cuando coinciden con un nuevo aniversario de la Institución.

“Pagan justos por pecadores”

Es lo que dejaron entrever las fuentes consultadas por este medio ya que al parecer, desde la Unidad Regional quien estaría influenciando en los cambios sería el Jefe de la División Operaciones, comisario mayor Ricardo Cerda. 

“De la noche a la mañana llegan los traslados, especialmente de antiguos suboficiales que de pronto conocen al dedillo toda una jurisdicción y lo trasladan a una jurisdicción desconocida” señalaron las fuentes, sin dejar de llamarles la atención el cambio de un alto oficial en jefe conocedor de varias jurisdicciones de la Capital del Petróleo, para hacerse cargo de la Alcaidía policial, donde además, dispondrían de varios cambios entre los suboficiales. 

La frase “pagan justos por pecadores” hace referencia a otros antiguos integrantes de la fuerza que este año han sido trasladados desde la zona de El Valle o cordillera, a diversas dependencias. 

En la comisaría de Km. 8 y a raíz de sucesos oscuros que fueron de público conocimiento por el maltrato de alguna parte del personal trasladado en los últimos tiempos, la “limpieza” la habrían arreglado trasladándolos a otras comisarías de zona sur, por lo que el problema subsistiría. 

Da la impresión que esta Jefatura y Secretaría de Seguridad, al no poder descartarse de las manzanas podridas de quienes sospechan podrían estar investigadas de cometer hechos delictivos en otros lugares, lo resuelven trasladándolos a la zona sur; esto ya ocurrió años atrás y fue el mismo personal policial comodorense quien los investigó y debieron regresar a sus destinos originales” dijo la fuente a este diario.

Por el momento se encuentran en una tensa calma, esperando por novedades algo más que positivas, como el anhelado aumento para el mes que viene. “Ojalá cumplan, vamos a ver qué cobramos, pero en el personal policial de varias comisarías el ambiente laboral no es el mejor y esto los Jefes tanto de la ciudad como los que están en Rawson, lo saben perfectamente” culminaron confidenciando.

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