Traslados injustificados, sanciones, maltratos y falta de medios de movilidad influyen en el rendimiento de las fuerzas especiales.
Mientras hoy vecinos e instituciones van a mantener una nueva reunión por la inseguridad, hay indignación generalizada y malestar en las fuerzas especiales de la Policía provincial por los injustificados traslados de efectivos, sanciones y la falta de movilidad.
El reciente traslado del oficial Fortunato Coria, quien se desempeñaba en la Brigada de Investigaciones, y de su hermano, el subcomisario Claudio Salas, quien era titular de la división de Drogas Peligrosas, causaron un gran malestar no solo en la Policía local sino en el Poder Judicial.
Jueces y funcionarios también cuestionaron la medida de la cúpula policial y aseguraron que ambos estaban dando respuestas a la comunidad y que su trabajo era eficiente.
Lo que molestó aún más es que se dijera que Coria y otros efectivos de la Brigada fueron trasladados por una foto publicada en El Tribuno en la que salieron los efectivos trasladando a un detenido (con el rostro cubierto). En ese artículo se hablaba a favor de la Policía que había esclarecido un hecho con la detención de un menor acusado de haber herido a la reina de los estudiantes de Metán.
“Vamos a hacer una nota para solicitar a las autoridades que Coria sea reintegrado a su puesto”, dijo un funcionario del Poder Judicial.
Por otra parte, las sanciones que sufrieron el mes pasado integrantes de la Guardia de Infantería de Metán luego de una inesperada visita del jefe de Policía, Marcelo Lami, también causó indignación en la fuerza local.
Según puso saberse, Lami se presentó de civil en la unidad especial. Ingresó, hizo un breve recorrido de las instalaciones y se retiró. Luego los policías que estaban trabajando fueron sancionados porque adujeron que no habían saludado como corresponde al jefe policial y porque la guardia supuestamente estaba sucia.
A esto se suma que los móviles de algunas dependencias están en malas condiciones, como el VW Polo de la Brigada de Investigaciones (Móvil 479), y faltan medios para que las fuerzas especiales locales.
Los policías ponen dinero de sus bolsillos para arreglar las instalaciones que ocupan y para otras tareas, como cortar el pasto. También utilizan sus autos y motos para lograr que su trabajo sea más eficiente.
Pero las medidas consideradas injustas hicieron que muchos policías “colgaran los guantes” en las últimas semanas. “Esto es una gran injusticia. Así no se puede trabajar. Estamos haciendo lo mínimo e indispensable”, dijo un efectivo a este medio.
Inseguridad
Mientras tanto, vecinos de diferentes barrios, representantes de instituciones y autoridades se reunirán nuevamente hoy para buscar una solución a la inseguridad y las problemáticas sociales que sufre la comunidad. El encuentro se desarrollará a las 19, en la Municipalidad.
Recientemente la Cámara de Comercio convocó a una reunión para tratar el tema por pedido de sus socios que desde hace tiempo sufren robos y daños en sus locales, como la rotura de vidrieras y cerraduras.
“Ante la gravedad de la situación nuestra institución se reunió con distintos sectores de la comunidad en búsqueda de un punto de partida para encontrar una solución desde el rol que cada uno ocupa. Este es un problema de todos”, dijo Fernando de San Román, presidente de la Cámara metanense.
Del encuentro participaron el intendente Fernando Romeri, el senador Roberto Gramaglia, el diputado Oscar Villa, concejales, el gerente del hospital Del Carmen, Napoleón Zunino, vecinos y representantes de diversas instituciones.
En esa reunión, San Román lamentó la ausencia de las autoridades policiales ya que el tema era precisamente la inseguridad.
“Son ejes fundamentales para analizar la situación, adoptar y coordinar medidas conjuntas con la sociedad para superar los problemas”, consideró el empresario.

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