Más de 20 socios de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (CELO) se dieron cita frente a la sede de la entidad para reunirse por segunda vez con el síndico Guillermo Monje para tratar temas como agua potable, incorporación de personal, entre otros reclamos.
Pero no fueron recibidos por el síndico quien argumentó que estaba en una reunión con las autoridades de la cooperativa. Esto provocó mucho malestar entre los socios, debido a que el encuentro con el síndico, se había pactado hace 15 días, cuando se produjo la primera reunión entre ambas partes, luego de 15 años que no sucedía. Cuando llegaron los socios, se encontraron con la novedad de que no podían utilizar las instalaciones de la cooperativa como ya lo habían hecho. El abogado Rafael Pereyra Pigerl, quien además es convencional constituyente de esta ciudad, dijo que “no pudimos realizar el encuentro porque las autoridades nos negaron el ingreso; porque están reunidos; no nos prestaron el salón contiguo ni tampoco quisieron acercarse a dialogar con nosotros. Nos negaron el ingreso a nuestra propia casa, porque la Cooperativa es de todos los socios”, sostuvo. En tanto, señaló que “buscamos que nos expliquen porqué pasamos por determinadas situaciones, porqué hay vecinos que estuvieron más de 15 días sin agua, si hay un plan de contingencia. Porqué, hasta el presidente de la CELO, Juan Carlos Miguez, admitió que hay conexiones directas, clandestinas, 184 en total; que las pagamos los socios. Son muchos datos que no están claros”, remarcó.
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