El acto de entrega del Doctorado Honoris Causa al doctor Eugenio Raúl Zaffaroni por parte de la Universidad Nacional de San Luis, el miércoles pasado, dejó sentimientos encontrados entre docentes y amigos del eminente jurista. Del cariño y la admiración se pasó a la bronca, por la maniobra que se hizo para ligar su imagen con la de la intendenta municipal, seriamente dañada por denuncias de corrupción.
Según lo que informa la propia web municipal, "la Intendente de la ciudad Blanca R .Pereyra recibió en su despacho en la tarde de ayer al Dr. Eugenio Raúl Zaffaroni, miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, quien visitó la Intendencia en carácter protocolar. En la misma estuvieron presente también el Secretario de Gobierno Luis Gil y funcionarios del gabinete municipal. En la oportunidad se le hizo entrega de un presente al reconocido jurista". Curiosamente, la intendenta no participó de la actividad académica que se desarrolló en la sede de la UNSL
La conferencia sobre "Culpabilidad y peligrosidad", fue seguida por un ampio y atento auditorio. Luego tenía previsto compartir una cena con un grupo de amigos y docentes, como última actividad antes de retirarse a descansar para abordar el vuelo matinal del jueves que lo devolvería a Buenos Aires.
Sin embargo, el diablo metió la cola. Su amiga Ruth Gutiérrez de Mezzano, jueza municipal de Faltas y quien además lo hospedaba, le había prepeparado un pequeño acto, en la más estricta reserva y a espaldas del entorno que había preparado su aterrizaje en Villa Mercedes: una visita protocolar a la Intendencia Municipal, para que saludara a Blanca Pereyra y pudiera tomarse una foto para después difundirla y así fue ...
Ya durante la cena, cuando el renombrado jurista le comentó a sus íntimos la actividad "extra" que había desarrollado a instancias de su amiga y funcionaria municipal, saltó la bronca. Varios docentes y allegados a su entorno, que habían tomado estrictos recaudos para evitar que pudiera producirse un "uso colateral" de la imagen del jurista por parte del oficialismo provincial, hicieron saber su enojo a Gutiérrez de Mezzano, que puso su mejor cara de pocker para disimular sus verdaderas intenciones.
Un allegado al miembro de la Corte, que lo conoce hace muchos años, describió el malestar de este modo: "Mirá, no somos estúpidos. Tenemos una intendenta acusada de corrupción y para el oficialismo una foto junto a Zaffaroni le sirve. Por aquello que Marcos Aguinis define como ¨la importancia por contacto´. Blanca Pereyra sabe que necesita limpiar su imagen, entonces pretende ligar su figura con la de uno de los más prestigiosos juristas a nivel internacional. Fue una maniobra muy burda que se hizo al margen de toda la actividad que le habíamos organizado y aprovechando la generosidad de Zaffaroni y su desconocimiento de los últimos hechos de la realidad local".
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