Mala Praxis: Bernardo Biella vuelve a traicionar a sus electores

Mala Praxis: Bernardo Biella vuelve a traicionar a sus electores

Pese a ser un reconocido cardiólogo, el doctor Bernardo Biella parece no tener la cura para su tendencia a cambiar de bando

SALTA.- Desde hace meses la Unión Cívica Radical de Salta se encuentra convulsionada y sumergida en conversaciones para afrontar una elección difícil –como todas las que le tocó enfrentar en los últimos años-, sin dirigentes de fuste, sin recursos y con el agravante de que tienen que lidiar con el fantasma de Bernardo Biella, que ronda cada una de las reuniones que se efectúan en calle Mitre.

Hoy el diputado nacional no es bien visto, ni recibo en la UCR local. La principal razón: su ambigüedad política permanente. Jamás pidió una reunión, ni tomó en cuenta la opinión del partido en sus decisiones.

Pero el colmo llegó cuando el legislador puso como principal operadora su hermano, el empresario inmobiliario Juan Martín Biella, más preocupado por hacer dinero rápido que por el futuro de una sociedad.

Con el paso de los años, Bernardo Biella fue alejando cada vez más del partido en Salta. Jugaba un doble rol: en Buenos Aires, sólo por conveniencia social y económica, se sumó con fuerza al bloque de la UCR en el Congreso de la Nación y se decía radical; en Salta era independiente.

"Desde el principio nos traicionó, jugó siempre su juego, sin que le importe el destino o la suerte del partido. Muchos sectores internos seoponían a él, pero la levantada electoral que tuvimos nos permitía soñar con un partido fuerte, pero nos equivocamos muy feo”, sostuvo Mario Campero, un viejo militante y dirigente barrial.

Como si fuera una propiedad o un loteo, la UCR salteña era manejada desde la inmobiliaria y se negociaba con ella al mejor postor. La situación llegó al extremo de que toda una estructura política dependa únicamente del estado de ánimo de un mercader de propiedades.

"Fui el principal impulsor de Biella en la UCR, siempre me había parecido un ejemplo de lo que debe ser un dirigente, pero me equivoqué, y mucho. Antes ya de llegar al Congreso de la Nación nos dio la espalda y se reunió con la peor gente que podía encontrar. Que ahora esté aliado con Romero me duele, pero no me sorprende. Después de mucho defenderlo comprendí que todo esto es sólo un emprendimiento comercial de la familia Biella”, confesó el convencional radical, Eduardo Huaity González.

Comentá la nota