El director del Hospital pidió derecho a réplica por las declaraciones del concejal que denunció la fabricación de remedios "adulterados" en el Hospital y la supuesta vinculación con la causa que investiga el juez Oyarbide.
La cuestión política. El fallo dice en torno a este tema que "no parece en absoluto descartable la hipótesis del que el reflotamiento del caso esté directamente asociado a la dinámica preelectoral de estos tiempos. Y existen algunos indicios que dan lugar a esta hipótesis: la solemnidad dada al tema en el seno del órgano deliberativo municipal. Esta solemnidad contrasta con la falta de precisión y fundamentación de lo que allí se afirma. En efecto, se menciona en los considerandos de una comunicación que la sorpresa del actual director –por Zubiaurre- ante la existencia de una causa anterior. Sin embargo, en la propia denuncia del funcionario se alude expresamente a la declaración del farmacéutica Lacaze prestada en octubre de 2002. Entonces, o la sorpresa no fue tal, o en el seno de la Municipalidad de Balcarce la información ha circulado en forma deficiente, y no se ha estado a la altura de la preocupación invocada. Esto nos lleva al siguiente indicio: la invocación de riesgos para la salud, como argumento de carácter más emotivo que realista. Desde fines de 2003 hasta ahora nada parece haberse hacho en el ámbito administrativo por parte de las nuevas autoridades municipales, para esclarecer este punto. Los medicamentos en cuestión tendrían efectos adversos sólo durante los periodos preelectorales o, cuando menos, dichos efectos solamente podrían reaparecer o ser detectados en estas épocas de contienda política. Otro dato de interés radica en la incidencia de factores geográficos. Los productos sólo serían peligrosos en Balcarce, ya que la autoridad denunciante no ha recabado reclamos provenientes de otros municipios. Ciertamente, en caso de advertirse visos de seriedad a la denuncia en materia de riesgos sanitarios, deberá investigarse la conducta omisiva de las nuevas autoridades municipales y del organismo provincial al cual oportunamente se le requiriera información frente a tan graves peligros". Y finaliza: "sí, como pareciera, la cuestión de la salud pública es la apariencia que enmascara otro conflicto, en este último sólo aparecen como interesados directos los distintos grupos que buscan acceder o permanecer en cargos políticos o partidario. El marco del conflicto es, entonces, político partidario".
La intervención penal. "Con miras a una eventual investigación y/o litigio penal, es necesario solventar la credibilidad de los testigos. "Solventar la credibilidad de testigo significa entregar elementos de juicio para convencer al juzgador de que ese testigo específico es una persona digna de crédito. A la hora de evaluar la fiabilidad de una principalísima fuente de pruebas –las autoridades municipales como posibles testigos- me encuentro en este caso con una baja calidad de la información –invocación de graves riesgos sin fundamento sólido- y con seria dudas acerca de las motivaciones subyacentes. No puede descartarse, por otra parte, la posibilidad de futuras reconciliaciones políticas. Pienso que en estas condiciones, continuar con esta investigación no sólo importaría dispendio de recursos públicos para fines particulares de los contendientes políticos, sino también implicaría embarcarse en una aventura judicial con final incierto debido a la falta de fiabilidad de las fuentes de prueba. Por esto, ratifico la decisión de archivo hasta tanto aparezcan nuevos elementos probatorios que permitan acreditar los hechos denunciados", finaliza diciendo la resolución de la Unidad Fiscal de Delitos Económicos.

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