Las maestras sugirieron que el niño de 6 años no fue secuestrado

Las maestras sugirieron que el niño de 6 años no fue secuestrado
La directora y el plantel docente de la escuela Félix Origone dieron a entender que el menor que fue hallado en el Walmart se fue por cuenta propia, ante una mala nota y temiendo el reto de su madre.
Los directivos y docentes de la escuela Teniente Félix Origone, de Las Heras, dieron ayer su propia versión sobre la desaparición de un alumno de 6 años ocurrida el lunes en la puerta del establecimiento.

La historia que cuentan contradice la sospecha del “intento de secuestro” con que muchos asociaron al caso y que motivó la investigación en la Fiscalía de Delitos Complejos. Dicen que el chico tuvo una mala experiencia en la clase porque no quiso hacer una evaluación y que cuando, a la salida del colegio, la docente se acercó a la madre para dialogar sobre lo ocurrido, el menor desapareció. No saben cómo llegó a las inmediaciones del Walmart, pero, como consecuencia del hecho, la progenitora golpeó a la maestra.

Anoche, las educadoras declaraban esta versión en la fiscalía. Entre ellas, Claudia Mendoza, una docente que en su muro de Facebook publicó: “El niño (seguramente por miedo a la reprimenda de su madre) sale de la escuela sin que su madre se diera cuenta. No es cierto que lo secuestraron. Lo que sí es cierto es que lo encontró un hombre que andaba en bicicleta y lo llevó a la institución”.

Ayer, Mendoza se negó a decirle a Diario UNO cómo había obtenido esa información.

Nadie vio al hombre en bicicleta

Evitando desmentir explícitamente el rapto –porque entienden que esa pesquisa le corresponde a la Justicia–, la directora Marta Gil aclaró: “Ésta es una comunidad muy comprometida; los padres se conocen y si ven algo sospechoso nos alertan de inmediato. Nadie vio a ningún adulto extraño en bicicleta en las inmediaciones de la escuela”. La primera versión era que el niño fue llevado por un hombre que lo abandonó cerca del Walmart, donde lo halló un uniformado.

Sobre las agresiones que Natalia Almonacid, la madre del menor, le propinó a la docente del primer grado, Sandra León (50), quien se encuentra con licencia por el shock físico y emocional, la directora mencionó: “Le arrancó mechones de pelo y la golpeó con sus puños y piernas, tumbándola en el piso”.

Gil reivindicó así el rol docente: “En momentos de tanta agresión queríamos saber si habíamos procedido bien, por eso hoy (por ayer) no hubo clases y tuvimos una reunión con los miembros de la Dirección de Bienestar Docente, de la DGE. Nos vamos con la conciencia tranquila; tenemos la fortaleza de una comunidad que nos apoya. Muchos padres nos manifestaron que están con nosotros”.

Una madre exigente

Palabras más o menos, docentes y directivos de la Félix Origone contaron que, el lunes pasado, los alumnos de 1ºA tenían una prueba de reconocimiento de letras.

“El pequeño hizo un bollito con la evaluación. Al advertirlo, la maestra se comunicó con la dirección. Le pedimos que les avisara a los padres. La docente prefirió no enviarle un comunicado por el cuaderno, para que el niño no se sintiera agredido, y decidió reunirse con la madre cuando ese día viniera a buscarlo”, relató la directora. El niño no había manifestado hasta entonces problemas de conducta, según las docentes, pero su madre sí había tenido conflictos con la institución en anteriores oportunidades. “El chiquito tiene hermanos que han sido escoltas y muy buenos alumnos. La madre es exigente, de esas que no quieren menos que un 10, y hemos tenido conflictos por este motivo”, detallaron.

Las maestras que ayer acompañaban a las autoridades escolares aseguran que, hasta ese mediodía del lunes, todo era normal. Los chicos de primero salieron como de costumbre –las nenas por un lado y los nenes por otro, antes que los grados superiores– y todos los padres esperaban detrás de la reja, incluso Almonacid. “Sandra iba a charlar con la madre del alumno y ésta le manifestó que después de verlo salir del establecimiento lo perdió de vista”, sumó una maestra de 7º.

“Inmediatamente llamamos a la Policía y se activó el rastrillaje”, explicó Gil. Docentes, celadores y padres se sumieron en la búsqueda. “Pensábamos que podía estar escondido adentro del edificio”, aportó la directora. Y se refirió a la agresión: “Una hora después de iniciarse el operativo, la madre recibe un llamado telefónico donde aparentemente le dicen que habían encontrado al niño. Me insultó y, pese a que la policía intentó evitarlo, ingresó a la escuela y sorprendió a Sandra en el patio, que se encontraba hablando por teléfono. Le arrancó algunos mechones de pelo, le pegó y la maestra se cayó al suelo, empujando a Viviana Rodríguez, la vicedirectora de la escuela. Continuó pegándole algunas patadas”.

La directora denunció los episodios en la Oficina Fiscal Nº5 de Las Heras. “¿Por qué esperaron hasta hoy (por ayer) para comunicar la noticia?”, se les preguntó. A lo que respondieron: “Para proteger a la docente”.

“¿Hubo negligencia institucional en la desaparición del chico?”, se le consultó a la directora. “Entiendo que hay una preocupación por la seguridad de los chicos. El riesgo es una realidad. Pero éste fue un hecho aislado. En esta escuela, las medidas de seguridad son extremas”.

Otra denuncia en Godoy Cruz

La seguidilla de denuncias de nuevos intentos de raptos en escuelas provinciales continuó ayer en un establecimiento de Godoy Cruz, donde un niño de 8 años, en pánico, les pidió ayuda a los docentes porque un extraño lo tironeaba del brazo para llevárselo.

Ocurrió, ayer a la tarde en la escuela Victoriano Montes, en Sarmiento y Ampere, de Godoy Cruz. Según lo denunciado ante la Unidad Fiscal de ese departamento, un alumno del colegio que estaba en la puerta –después de la salida– fue tironeado por un adolescente.

El chiquito, en medio de la desesperación, se habría tomado de un enrejado, gritando y pidiéndoles ayuda a los maestros.

Al parecer, ante el griterío, el joven que lo tironeaba lo soltó. Los docentes salieron y el pequeño entró muy asustado al establecimiento, donde cerraron las puertas y convocaron a la policía.

El menor terminó declarando en la fiscalía y confirmó lo ocurrido.

Es la quinta denuncia en la semana que la fiscalía de Godoy Cruz recibe por intento de rapto.

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