Una jornada ardua, extensa y con idas y vueltas marcó la sesión ordinaria del Concejo Deliberante de Puerto Madryn donde se aprobó la ordenanza tarifaria 2013, se rechazó el proyecto de revalúo fiscal y se envió a comisión el proyecto del presupuesto municipal para el próximo año.
En primera instancia se votaron los dos proyectos de la tarifaría y se sancionó una ordenanza que no contenía el capítulo relacionado a la tasa de recolección de residuos y la instrumentación del monto de Ingresos Brutos. Tras un prolongado cuarto intermedio y ante la propuesta del Frente para la Victoria de reconsiderar lo aprobado los bloques accedieron a reanalizar la propuesta y buscar un consenso.
Ante lo empantanado de la cuestión que llevaba a caer en saco roto, dado que se autorizaría una norma donde se debería utilizar los montos en vigencia para la tasa de recolección, el edil pachista Pedro Giménez cedió y abrió la posibilidad de permitirle al Ejecutivo contar con la herramienta impositiva municipal.
Con los votos del Frente para la Victoria y el PACh se sancionó la propuesta que fijó en 66 pesos la tasa de recolección de residuos, mucho menor a los 95 planteados por el oficialismo, y el ítem de Ingresos Brutos en 34 pesos contra los 80 que impulsaba el justicialismo. La iniciativa fue rechazada por el bloque oficialista junto al radicalismo, cuyo representante intentó defender su negativa al argumentar que no había tenido tiempo necesario para analizarla.
La aprobación de la tarifaria se concretó con modificaciones sustanciales a las esgrimidas por el Ejecutivo, que deberá resolver si la promulga o la veta, instancia que evaluará desde hoy.
El otro punto que no encontró el eco necesario fue la iniciativa del revalúo fiscal. La oposición rechazó la propuesta por considerarla excesiva. El Frente para la Victoria propuso un incremento del 35 por ciento para los impuestos pero chocó con la negativa del justicialismo, el radicalismo y el PACh. Con ello no habrá ningún tipo de ajuste fiscal por este año debiendo aguardar el próximo período legislativo para saber si el Ejecutivo insiste con el proyecto.
Ante la negativa de poder sancionar alguna de las dos propuestas, la titular del bloque mayoritario, Mabel del Mármol, solicitó que el presupuesto municipal 2013 sea retirado y enviado a Comisión para ajustar sus partidas. Es que estaban sujetas a un revalúo que nunca se aprobó.
“Es un golpe a Sastre”
El secretario de Hacienda del municipio, Luis Tarrío, sostuvo que los concejales que votaron en contra de la propuesta del Ejecutivo ponen al gobierno del intendente Ricardo Sastre en “un callejón sin salida”. Y añadió que el impacto no sólo lo sufrirá el Ejecutivo sino también el Concejo, los proveedores, los empleados municipales y todos los vecinos.
El funcionario arremetió contra los ediles del Frente para la Victoria: “Aplicaron un golpe institucional contra Sastre buscando ahogar la gestión del intendente”. Tarrío señaló que “es fácil legislar con la chequera de otro” y dijo que el no de los concejales impedirá que el Ejecutivo pueda gobernar.
El secretario consignó que la propuesta de recolección de 99 pesos (quedó en 66) era un valor que apuntaba a no aplicar nuevos incrementos en 2013, cosa que ahora es imposible. Tarrío reveló que ahora deberán trabajar muy duro con el intendente y con los secretarios para acomodar los números y reajustar los gastos, al tiempo que señaló que es un desafío al que no renunciará de ninguna manera.
Reiteró que los ediles de la oposición “pusieron un corsé a la funcionalidad del Ejecutivo municipal cuyos efectos nocivos pegarán fuerte en los vecinos”.
Por su parte, el concejal del PJ Modelo Chubut Facundo Moreira señaló que “le quitaron la herramienta que necesitaba el intendente para desarrollar la política tributaria que se traduce en inversión social. Acá hay sectores internos de nuestro partido que solo quieren desestabilizar perjudicando a Sastre. Y esos dirigentes aplicaron un golpe a la democracia”.
Moreira indicó que el incremento propuesto por el Ejecutivo no afectaba a los sectores más humildes sino a los que más tienen. “Acá quedó claramente demostrado quiénes defienden a los sectores populares y quiénes a los sectores acomodados”.
El edil Giménez dijo que “la irresponsabilidad del oficialismo casi los deja sin tarifaria” y aclaró que votó a favor de la minoría porque “es la ordenanza menos gravosa para la gente y para destrabar una situación que los iba a dejar sin nada”. Negó un intento por desestabilizar al gobierno y señaló que el golpe se lo dio el Ejecutivo cuando incrementó en más de 400 los contratos del municipio o cuando decide malvender la tierra pública. “De ninguna manera iba a convalidar un aumento del 50 por ciento a la gente”, concluyó.

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