Golpearon a los empleados. Se llevaron dinero, celulares y la CPU de una computadora. En segundos, la violencia apagó el fuego del placer.
El desenlace fue el denominador común ayer a la madrugada en el motel El Paraíso, cuyo nombre implicó una antítesis al infierno vivido durante diez minutos.
El inmueble se sitúa a 4 kilómetros de La Banda, en la zona norte y vértice de las rutas 34 y 11.
De acuerdo con el relato de los trabajadores, cerca de las dos de la madrugada irrumpieron dos delincuentes.
¿Cómo burlaron la seguridad? Al parecer, se filtraron por un sector de la puerta no captada por el infrarrojo.
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A esa hora, las habitaciones estaban repletas. Ocupadas a full.
Armados con tumberas y machetes, los visitantes dijeron presente, aún sin haber sido invitados.
“Esto es un asalto. No hagan nada o los c... a tiros”, bramó uno de los sujetos, de más de 40 años.
Las empleadas obedecieron sin titubeos y entregaron dinero y celulares.
Luego, los recién llegados se colaron en una habitación; derribaron la puerta y se toparon con un remisero y su joven novia.
“Te hacés el macho y perdés”, resumió el extraño, ajeno a los arrumacos.
Como el remisero pretendió erigirse en héroe, recibió un golpe en la cara.
Fue la prueba tajante de que hablaban en serio.
En segundos, despojaron a la pareja de dinero, celulares, zapatillas, pantalones, anillos de casamiento, un saco y una cartera.
Más víctimas
Luego, fue el turno de un motociclista y de su “madura” pareja.
El hombre permaneció inmutable. Entregó al maleante su reloj, billetera, celular y otros objetos de valor.
Ella, no tuvo otra salida que despedirse también de su cartera.
Abrazando fuerte el botín, los muchachos siguieron la faena.
En el camino, reaccionaron sorprendidos al encontrarse con una empleada que intentaba pedir ayuda, convencida de que éstos ya se habían retirado.
La mujer fue golpeada y a los empujones, acabó encerrada en una habitación que permanecía vacía.
Pese a que enfilaban hacia la puerta a las corridas, los personajes advirtieron que el motel contaba con cámaras de seguridad.
Entonces, arrancaron una PC y abandonaron el local, sin que nadie se haya interpuesto en “despedida”.
Angustia
Asumiéndose a salvo, las dos mujeres se vistieron y huyeron en minutos.
Nadie osó radicar denuncia alguna.
De todos modos, ayer la Seccional 14 empezó una investigación, en procura de dar con los asaltantes.
En la mañana, habría incautado algunas pruebas importantes, aunque se desconoce si incluyó el elemento fílmico.
Trascendió que las cámaras operan con internet y, por ende, se presume que los rostros de los desconocidos quedaron registrados en la central: el hogar del propietario del motel.l
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