Los milagros existen y el sábado por la tarde tocaron la puerta de una casa en Paunero 1848, donde vive la familia Dilge.
“Cuando la vio, pensamos lo peor. Fue algo desesperante. La sacó del agua, le hizo reanimación hasta que por suerte empezó a toser y a vomitar. Ahí nos volvió el alma al cuerpo”, contó Víctor, papá de la niña, en diálogo con LA BRÚJULA 24 FM 93.1.
Rápidamente llevaron a Victoria al hospital Penna, donde está internada a punto de salir de alta. “Le colocaron una sonda, suero, y a las pocas horas evolucionó bien. Ayer a la tarde ya estaba casi para volver a casa. Fue un milagro. Dios entendió que no era el momento de Victoria”.
Por último, Víctor dejó un mensaje para todos aquellos que, como él, tengan piletas e hijos pequeños. “A toda esa gente le digo que se busque ó se anime a aprender reanimación, puede salvar una vida, y este es el caso más claro”.
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